jueves 13 de agosto de 2009

Artículos Lij


Cómo hablar de los libros que no se han leído
Pierre Bayard. Editorial Anagrama
Por Jesús Ballaz Zabalza (*)


Para empezar, dos observaciones pertinentes. Primera: no abras este libro, si lo que pretendes, incitado por su provocador título, es aprender trucos para encandilar a amigos o desconocidos hablando de libros que no has leído. Segunda: el que firma este artículo realmente ha leído el libro. Dos veces. Y ha labrado con el bolígrafo algunas de sus páginas. Es un libro enjundioso y del que no se extrae fácilmente todo su contenido.
Las modestas pretensiones del autor

Aunque se presente con este título retador, este libro pretende tres cosas bastante simples y, en el fondo, no tan alejadas de lo que defienden los apóstoles de la lectura:

a) La primera es terapéutica. El libro parte del análisis de un comportamiento social generalizado que premia con consideración social al que lee y le resta esa consideración al no-lector. Esta carga negativa por la que el no-lector se siente culpable no tiene sentido, ni siquiera en este momento de clara presión social a favor de que se lea. Así pues, el autor quiere desculpabilizar al no-lector. Quien se ve empujado a hablar de libros que no ha leído no lo debe vivir con angustia o remordimiento.
b) A pesar de lo que parece insinuar el título, este libro no incita a dejar de leer; está a favor de la lectura. Pero la entiende como creación, aunque esa creatividad ejercida a partir del libro no-leído no tenga reconocimiento social, sino más bien lo contrario. El autor muestra cómo puede darse una auténtica creatividad al aproximarse a los libros sin leerlos, o sea, hojeándolos o conociéndolos por referencias.
c) Su tercera pretensión es hacer ver que lo prioritario no es que los libros sean leídos, sino que, leídos o no-leídos, contribuyan al cultivo de la persona y le alienten a crear. Recurriendo a Oscar Wilde, Pierre Bayard, alerta sobre el peligro que supone para la creación el demorarse demasiado en los libros porque son tantos que uno puede perderse en ellos. El autor británico fue el que puso de manifiesto que «la paradoja de la lectura radica en que el sendero hacia uno mismo pasa por el libro, pero debe seguir siendo un pasaje».
Resumiendo estas pretensiones en positivo, lo que viene a decir Bayard es que lo importante es la construcción de un rico libro interior que la persona cultivada va completando tanto a base de lecturas como de no-lecturas (conocimiento por referencias o por ojeo…)
El elogio de la deslectura

Para llegar a esa afirmación central, el autor analiza las diferentes formas de acceso a los libros, dando por positivas tanto lectura completa como el acceso a su contenido por referencias o por ojeadas rápidas, a menudo casuales. Pero sigamos su análisis para ver en qué sentido.
a) El que no abre el libro. El no-lector más radical es el que ni siquiera abre el libro. Pierre Bayard lo analiza a partir de un personaje creado por Robert Musil, el autor de El hombre sin atributos. Ese personaje, un bibliotecario, sostiene que no quiere leer para no perder la visión de conjunto. La cultura, según él, es en primer lugar capacidad de orientación. Es culto el que se orienta en el conjunto casi inacabable de textos escritos, o sea, el que domina lo que llama la biblioteca colectiva, el corpus de libros que uno ha de dominar para ser culto en su ámbito.
La no-lectura del bibliotecario de Músil, por tanto, no es pasiva sino activa. Pero su empeño no se orienta a conocer el contenido de determinado libro sino a comprender su situación con respecto al resto de posibles lecturas.
b) El que hojea. Esta forma de acceso la defiende el autor trayendo a colación a Paul Valéry, que también piensa en términos de biblioteca colectiva. Para éste, una simple hojeada lineal o circular basta para hacerse idea de una obra, «la propia idea», que es la que le interesa. Eso no impide a Valéry escribir sobre Proust, gloriándose de que sólo lo ha hojeado. Lo justifica diciendo que no quiere perderse en el laberinto de cada libro.
c) El que habla por referencias. Al libro se puede haber llegado sin haber tenido en las manos ese objeto material de hojas de papel impresas y encuadernadas. La persona culta, con que le den algunas referencias, puede situar un libro en su lugar pertinente en la biblioteca colectiva y orientarse en su interior; esas dos habilidades vienen a ser los dos indicadores de cultura. El análisis lo hace a propósito de dos personajes de Humberto Eco. Guillermo de Baskerville reconstruye por referencias y por su conocimiento de otros libros, el libro que ha sido la causa del asesinato de varios monjes. Pero tanto él como Jorge, el monje que ha asesinado a los que pretendieron acceder a él, no tienen delante el libro real, pues no lo han visto, sino un libro-pantalla. El libro-pantalla que Baskerville se ha construido contiene sobre todo sus preocupaciones sobre la fe, mientras que el del monje Jorge contiene sus angustias por los problemas de la iglesia.
Todo lector –o no-lector- convierte el libro real del que tiene noticia en un libro-pantalla. Éste viene a ser un objeto aleatorio que permite intercambios de opiniones. De hecho, éstas nacen del interior de los interlocutores; el libro sólo da ocasión de formularlas y, al hacerlo, cada uno de éstos va construyendo su propio libro interior.
d) El que habla de lo olvidado. Aun el libro que se ha leído de pe a pa no está muy lejos del no-leído porque, en cuanto el lector se avanza en un libro, se ve sometido a un proceso de olvido y lo que ya se ha leído comienza a desaparecer de la conciencia. Montaigne, reflexionando sobre este punto, llega al extremo de pensar que la falta de memoria podría llevar a la pérdida de la identidad si el que lee se olvida de quién es el que piensa. El límite entre lectura y no-lectura, viene a decir, es muy sutil. Lo que va quedando de las lecturas en la mente del lector son fragmentos o impresiones.
Resumiendo. Después de todo este análisis sobre la deslectura, a partir de esos cuatro autores, Musil, Valéry, Eco y Montaigne, Pierre Bayard nos sitúa en el punto de arranque de su reflexión positiva sobre la lectura. Aunque sometida inevitablemente al olvido, la lectura, en la medida en que es creativa, nos va llenando porque incentiva la creación de pensamientos reflexivos. Esa creatividad, que en definitiva es lo que interesa, no exige la lectura material de todo el texto de un libro. Nuestra creatividad puede ser alentada por lecturas parciales, o sea, por el conocimiento que se obtiene por referencias o por ojeadas o por lo que queda de los textos olvidados.
Lectura mediada: el libro interior

¿Cómo se explica Pierre Bayard que se pueda hablar de un libro sin haberlo leído?
Viene a afirmar que entre el relato que hacemos de un libro –que podemos haber conocido sólo de oídas o a través de una rápida ojeada- y el texto escrito media lo que él llama el libro interior. Da ese nombre al conjunto de representaciones míticas -individuales o colectivas-, que hemos ido construyendo dentro de nosotros. Ese libro imaginario, el libro interior, filtra todo lo que nos llega y decide qué elementos retiene y cómo los reinterpreta para que cuadren con él.
Cualquier libro del que tenemos noticia por haberlo leído –o sin leerlo- es sometido a un proceso de manipulación inevitable por nuestro libro interior hasta convertirlo en libro-pantalla. De hecho, queramos o no, siempre hablamos sobre nuestros libros-pantalla, no sobre los libros «reales». De aquí que dos personas que hablan del mismo libro suelen reflejar lecturas relativamente diferentes; y, por el mismo motivo, se puede hablar con sentido de un determinado libro a partir de ciertas generalizaciones del mismo.
Es más, cuanto más complejo sea nuestro libro interior (complejidad que, por cierto, se construye en gran parte leyendo), más fácil nos resultará hablar con sentido de cualquier libro que no hemos leído porque podremos reconstruir libros-pantalla más ricos y más complejos.
Formulación positiva de la no-lectura

En este sentido me ratifico en que, a pesar del título de su ensayo, Pierre Bayard incita a leer. ¡Y a no culpabilizarse si se deja de leer algo aun considerado fundamental!
Hablar de un libro que no se ha leído puede suponer un ejercicio de creatividad mayor que repetir con exactitud un texto –eso lo hará mejor una fotocopiadora-. Aprehender el contenido de un libro supone captar de él aquellos aspectos que enriquecen nuestro libro interior. «El libro interior individual actúa en nuestro deseo de lectura, esto es, en la manera en que buscamos y, más tarde, leemos libros. Representa ese objeto fantasmático en busca del cual vive todo lector y del cual los mejores libros que encuentre en su vida no serán más que fragmentos imperfectos que le inciten a continuar leyendo.»
Ahora bien, ¿cómo es posible poseer un rico libro interior sin haber leído?
Aunque ese libro no se construye sólo con la lectura, esta claro que ésta es uno de los ingredientes fundamentales para enriquecerlo. Cuanto más rico sea, más incentivará nuestro deseo de leer pero, al mismo tiempo, más invalidará la necesidad de leerlo materialmente todo. Bastarán lecturas parciales para que nos hagamos cargo de un libro y para que podamos hablar de él.
En el límite de ese desiderátum de lector creativo está la formulación del título del libro que, de hecho, es un punto de llegada. Uno puede haber leído tanto que llegue a ser capaz de hablar de los libros que no se han leído.

(*)
Jesús Ballaz Zabalza. Nació en Liédena (Navarra) el 23 de mayo de 1946. Pero vive desde muy joven en Barcelona. Es Licenciado en Filosofía y Letras (rama de Historia). Fue becario en la Jugendbibliothek de Munich (Alemania). Ha hecho crítica de libros para niños y ha traducido a muchos autores del catalán al castellano. Las dos actividades se vieron premiadas en 1982 y 1983 con el Premio Nacional de Traducción entre lenguas españolas y el Premio Nacional de Crírica por el Ministerio de Cultura. Ha trabajado durante casi 30 años como editor de Libros infantiles sobre todo en dos editoriales, Edebé y Ediciones B, lo que le ha permitido asistir durante muchos años a encuentros, conferencias y a las Ferias del libro de Frankfurt y Bologna y conocer el mundo de la edición internacional. Aparte de un manuel de Historia para la Enseñanza Media, ha publicado más de treinta libros de narrativa para niños y jóvenes. Fue merecedor del premio juvenilm"Leer es vivir" de editorial Everest por el libro El último vuelo. Tiene dos hijos y tres nietos.



jueves 11 de junio de 2009

Artículos Lij

En torno a la LIJ 2.0.
Nuevas espacios para la difusión de la literatura infantil y juvenil

Por José Rovira Collado (*)
Universidad de Alicante

¿Cómo es un blog de literatura infantil y juvenil?
¿A quién está enfocado?, ¿Cómo está organizado?, ¿Cuáles son los elementos que lo caracterizan? ¿Qué aportan a la LIJ? Éstas son algunas de las preguntas que se plantean a la hora de definir el concepto de LIJ 2.0, cuestiones que queremos plantear a lo largo de esta entrada en Espacio de Lij

Este estudio es un breve recorrido por algunos ejemplos de Blogs de LIJ para dibujar un estado de la cuestión y despertar comentarios, críticas y valoraciones. Es un trabajo más metodológico que teórico y más una propuesta de análisis que una valoración definitiva. Hemos elegido los Blogs porque los consideramos por su facilidad de uso e imparable difusión el paradigma de transformación de la web 2.0.

La revolución de la web social es ya un hecho consumado y es inmensa la bibliografía (o mejor webgrafía) que se ha creado en los últimos cinco años. Existen muchos ejemplos sobre estas nuevas aplicaciones y los cambios en la relación entre el usuario y la red que ha supuesto dicha revolución. Si nos centramos en el ámbito de la escritura, la más clara y evidente es la bidireccionalidad del texto escrito. Además, los Blogs se han convertido en uno de los medios de comunicación más difundidos en la red. Esta constante interacción escrita y las demás posibilidades de la web social nos llevan hacia un futuro de borgeanas dimensiones, donde, sin el apoyo de las nuevas herramientas, el conocimiento y la colaboración serían imposibles. Ya existen incluso tendencias que critican esta “revolución” simplemente como un paso en la evolución de la red hacia la que ya se denomina web semántica o 3.0. No nos centraremos en este tipo de críticas, aunque predicen algunos de los riesgos que puede suponer una sobrevaloración de LIJ social, como la creación de círculos cerrados de escritores-lectores que se retroalimentan, la saturación de los buscadores o los riesgos implícitos de la red sobre los derechos de autor.

Concepto de LIJ 2.0
Quizá sea un poco precipitado lanzar una definición de la idea sobre la que versa el título de nuestra entrada y la propuesta sería más crear un wiki, una campaña viral en internet, un meme o cualquier otra propuesta para que entre todos y todas lleguemos a una definición. La idea en principio es lanzar el término para definir algo que ya conocemos y usamos todos los días, si pensamos que este texto se publica en un blog sobre LIJ. La primera reflexión que debemos hacer sobre el término es su poca presencia red. Con una simple búsqueda relacionando los términos en una sola entrada “LIJ 2.0” todavía nos encontramos con poquísimos resultados, casi ninguno referido a la literatura. Con Google desde un ordenador de Alicante, a finales de febrero de 2009 solamente aparecen 123 entradas que se reducen a 22 al revisarlas. Esto no tiene que asustarnos ya que si separamos la sigla del número (LIJ+2.0) encontramos más de 89.000 entradas, siendo las mejor posicionadas las mismas de la búsqueda anterior. Revisando las 100 entradas encontramos principalmente Blogs de literatura infantil y juvenil. Sin embargo si usamos el término “LIJ social” o LIJ+social, encontramos pocas referencias como una a la red social “Lecturas y Lectores en NING http://lecturasylectores.ning.com/ u otras entradas que usan “social” en un sentido más amplio, no sinónimo de 2.0 que es el que nos interesa a nosotros.
Si usamos Technorati, http://technorati.com/search/LIJ+2.0?language=n en estos momentos solamente encontramos pocas entradas con los términos separados y solamente dos referidas a la literatura en castellano. Una referencia al Espacio de Libros de la Editorial SM www.espaciolibros.grupo-sm.com que ha creado un blog llamado http://smdoscero.blogspot.com/ para el análisis de la LIJ y en la web social, y otra a esta misma página, Espacio de Literatura Infantil y Juvenil, con la entrada sobre las jornadas de Mayo de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Esta entrada está destacada ya que dichas jornadas de bibliotecas y animación lectora llevan el título de Lecturas en la red y redes en torno a la lectura. Nuevas dinámicas y servicios de los espacios de lectura pública.
Hemos realizado este tipo de búsqueda y la posterior investigación para intentar dar un nombre a todo lo referente en la web social sobre LIJ. En otros ámbitos de la cultura y la enseñanza como, por ejemplo, la enseñanza del español como lengua extranjera (ELE), encontramos ya más de seis mil entradas directas de la secuencia “ELE 2.0” y más de once millones separando los dos términos. Creemos interesante difundir y definir entre todas y todos el término LIJ 2.0, porque aunque todavía no tenga mucha relevancia la referencia, si que encontramos muchísimos Blogs de LIJ y sí que encontraremos infinidad de entradas si ponemos por ejemplo “literatura infantil” o el nombre de cualquier autor o personaje infantil en cualquier buscador.
De la primera versión de este análisis publicado en Espéculo, http://www.ucm.es/info/especulo/m_amo/amo_10.html ya podemos mostrar algunos frutos importantes. Donde viven los monstruos es un nuevo blog de Román Belmonte Andújar que ha entrado en la blogosfera con muchísima fuerza. Desde hace un año y con gran repercusión, nos propone constantemente nuevas lecturas y noticias de LIJ. Fue el primero que se atrevió con la definición de LIJ 2.0 y nos ha mostrado datos muy interesantes como la poca y pobre presencia de la LIJ en castellano en Wikipedia http://romanba1.blogspot.com/2009/01/hablemos-de-la-lij-20.html. Además de responder a algunas de las preguntas iniciales, como la mejora del estudio y la difusión, nos plantea otras como la magnitud y calidad de la información transmitida en los Blogs de LIJ.
Aunque el término no esté acuñado, cualquier lector adulto de LIJ en internet lo puede entender, como nos lo demuestra Jorge Gómez Soto, que en su magnífico blog, uno de los más completos, cuando hace un repaso por los principales Blogs de LIJ nos dice: “Otro de los imprescindibles en esto de la lij 2.0 es Darabuc” http://lij-jg.blogspot.com/2009/02/un-paseo-por-los-sitios-amigos-o_17.html.

Hacia una clasificación inicial
En una organización de los múltiples elementos que encontramos en la web social, un primer criterio podría ser, por ejemplo, el destinatario. Si planteamos la idea del doble destinatario podríamos pensar en un principio en el predominio del lector adulto y el mediador como principal usuario de la red. Pero entre las primeras entradas que localizamos en nuestra investigación sobre LIJ y Blogs, encontramos comentarios, accesos e incluso blogs de jóvenes usuarios.
Así pues, en una primera catalogación utilizaría el criterio del tipo de literatura infantil que presenta la web siguiendo los criterios generales de la crítica como, por ejemplo, los de Juan Cervera en su artículo “En torno a la literatura infantil”, http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/platero/02584952190269595209079/index.htm que divide entre: Literatura ganada; Literatura creada; Literatura Instrumentalizada; junto con las Creaciones infantiles y juveniles. La lectura infantil en la red no es nueva y muchas webs tradicionales se basaban en ofrecer repertorios de cuentos y obras, muchas veces con un entorno cuidado, enfocado a la lectura de los más jóvenes y pequeños.

Escritores, ilustradores y críticos, una web de personas
Esa primera distribución, nos limitaría a las obras en sí mismas, y como sabemos estas son un bien preciado para las editoriales y limitan bastante su difusión libre en la red. Realmente, aparte de proyectos como la Cervantes Virtual http://cervantesvirtual.com, existen pocos repertorios de obras autorizados en internet. Podemos entonces buscar otra distribución mirando hacia el otro destinatario, el adulto, pero dividiendo los campos entre mediadores y autores ya que ambos tipos de usuarios pueden aprovecharse de las posibilidades de los Blogs. La propuesta podría ser:
-Narrador@s: Donde los escritores anuncian sus proyectos, dan muestras de sus obras o incluso nos publican cuentos completos. Algunos ejemplos podrían ser el de Xavier Docampo http://www.xabier-docampo.net/blog/29_blog.php en castellano y en gallego, o la Bitácora de Idgie Macgregor/María José Barrios http://www.cuentosminimos.com/ donde se van incluyendo cuentos y capítulos y con una importante red social que nos ofrece múltiples comentarios.
-Ilustrador@s: Estos pueden aprovecharse de las enormes ventajas que ofrece el multimedia para la presentación de sus dibujos, bocetos y proyectos. Carlos Eleufí, en Kaeks http://kaeks.blogspot.com/2007/02/requiem-for-suicide.html nos muestra algunas de las posibilidades de las imágenes animadas, aunque no enfocadas al público infantil. Claudia degli Uomini, http://degliuomini.blogspot.com/, Pablo Auladell, http://pabloauladell.blogspot.com/, o Carmen Segovia, http://carmensegovia.blogspot.com, son algunas bitácoras que nos presentan obras, premios y proyectos.
-Análisis teóricos: El acceso a la publicación en la red de cualquier usuario ha supuesto una de las transformaciones principales de la crítica en general. Aunque también encontramos análisis en formato tradicional, publicados en la red en formato PDF, la crítica directa y constante de los Blogs teóricos es una de las mayores aportaciones a la LIJ 2.0. Además de una cuidada presentación y amplias redes sociales, generalmente nos presentan noticias y análisis detallados sobre múltiples aspectos. Si revisamos las etiquetas y usamos algún lector de fuentes podemos comprobar el extenso trabajo de reflexión de estos Blogs. Según nuestra opinión, son referentes ineludibles de la LIJ en internet: http://lij-jg.blogspot.com/ Jorge Gómez Soto es el autor de este blog, del que hemos hablado antes, que nos presenta una bitácora completa, con múltiples enlaces y etiquetas. El Cuaderno de apuntes de Pedro Villar, desde Villena (Alicante) http://pedrovillar.blogspot.com/ es otro con múltiples enlaces y noticias. Es muy interesante revisar los contadores de visitas y sus localizadores, herramientas que la web 2.0 ha popularizado para estrechar la relación con los lectores. Otra referencia obligada, que ya aparece en todos los listados que hemos ido realizado, es este mismo espacio. Desde Mendoza, Argentina, http://espaciodelij.blogspot.com Espacio de Literatura Infantil y Juvenil, es un blog que recoge en distintas secciones (casi) todo lo referente a la LIJ en castellano en todo el mundo, dirigido por Silvina Juri.

Proyectos, ideas y noticias
Si no pensamos solamente en personas y decidimos otra distribución también podríamos encontrarnos con otra organización de los Blogs en internet:
Páginas de editoriales: Además de sus páginas tradicionales donde presentan sus novedades y venden libros, muchas editoriales crean una sección similar a los Blogs para conocer directamente la opinión de su público. Ya hemos hablado, por ejemplo, de la editorial SM configura su sala de prensa con un blog con etiquetas y fuentes para subscribirse http://prensa.grupo-sm.com/ además del Espacio de Libros antes citado.
Revistas 2.0: Muchas revistas de LIJ han optado por las facilidades que ofrece la web social para publicar sus artículos. http://darabuc.wordpress.com/ Bajo el seudónimo de Darabuc, Gonzalo García, desde Barcelona nos propone uno de los mejores Blogs sobre literatura infantil e ilustración. Existen otras muchas propuestas como http://elblogdepizcadepapel.blogspot.com/ Pizca de papel, o la Revista Premura http://www.premura.com/revista/lij/. La Revista Babar http://revistababar.com/web/ incluye un amplio listado de enlaces a Blogs junto con múltiples herramientas como foros, listas de distribución y fuentes y marcadores para seguir sus noticias y artículos. Recientemente ha aparecido en la página de Literaturas.com un artículo de Carmen Fernández Etreros
El nuevo papel de internet en la difusión de la literatura infantil y juvenil: las revistas digitales y los Blogs donde pone en relación ambos elementos y analiza los importantes cambios que están provocando en la difusión y el estudio de la LIJ http://www.literaturas.com/v010/sec0812/suplemento/Articulodiciembre08_3.html.
Animación a la lectura: Los planes de animación lectora también encuentran su espacio en la web y el contacto directo de todos los usuarios con sus promotores. Papel en blanco http://www.papelenblanco.com/ es un blog colectivo sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura. Animación a la Lectura, http://animacionalaectura.blogspot.com/ “Es una invitación al diálogo, en el ámbito de animación de la lectura y la escritura, de quienes aman los libros y a sus lectores”. También Gurrion http://gurrion.blogia.com/se presenta como “un espacio para leer y escribir, para reflexionar y opinar; es una ventana abierta, un orificio en el muro.” Bibliotecas: También la red sirve de plataforma a pequeñas bibliotecas para presentar su trabajo como la Biblioteca Municipal de Concentaina http://bibliopoemes.blogspot.com/y la Biblioteca Popular Sarmiento http://compartiendolecturas-chicos.blogspot.com.

Y otras muchas propuestas…
La blogosfera ha cambiado la figura del mediador y nos encontramos otras muchas maneras de tratar la LIJ en internet. Propuestas didácticas como las recogidas en Edublogs 2007 II Encuentro http://www.aulablog.com/edublogs2007, que recogen las bitácoras de muchos profesores. Desde la Universidad de Alicante llevamos dos cursos trabajando con Blogs como introducción a la LIJ en la asignatura Lengua y Literatura y su didáctica: Durante el curso 2008-2009 y con la colaboración del profesor Ramón Llorens García http://www.lobosenlasparedes.blogspot.com/ para la especialidad de Primaria y http://www.musicosenlasparedes.blogspot.com/ para Magisterio Musical. Debido a las pocas horas lectivas a disposición, acercar la LIJ a las alumnas a través de los atractivos de comunicación que supone el blog, ha supuesto un importante éxito de participación y resultados. Planteado como un “Club de Lectura de Literatura infantil y Juvenil”, junto con los conocimientos literarios, con el blog pretendemos también conocer las múltiples posibilidades que nos ofrece esta herramienta, como subir imágenes, vídeos, enlaces, etiquetas y comentarios.

Podemos también encontrar propuestas fallidas como http://literatura-infantil2.blogspot.com/ o http://ticsliteraturainfantil.blogspot.com/ donde una dirección tan aparente esconde muy pocas entradas. Este es uno de los riesgos principales de guiarse a ciegas de un buscador. El éxito de la web 2.0 hace que muchas veces los Blogs copen las primeras entradas de cualquier búsqueda dándonos una información errónea.

Autor@s, Personajes, Títulos y Blogs, recorridos infinitos.
Volviendo a las primeras posibilidades de clasificación, el título de las obras, el nombre los narrador@s o ilustrador@s o de personajes son obviamente criterios ineludibles para su búsqueda en la red. Pero al buscar información con estos datos dentro de la web, nos podemos encontrar con los siguientes problemas:
Si hacemos una búsqueda general en Google con una referencia simple encontraremos miles de referencias. Sabemos que incluirá todos los elementos de la web, como páginas oficiales, wikis, páginas de las editoriales con estos términos y muchas veces librerías de venta online que nos ofrecen estas obras. Pero la fuerza de los blogs hace que siempre encontremos algunos en las primeras diez entradas. Esto se debe a una especial atención del blog al posicionamiento que influirá positivamente en el número de lectores y a su vez en la posición en el listado.
En nuestra búsqueda podemos añadir el término “blog” para centrarnos más en la web social. Pero una búsqueda así nos puede dar mucha información superflua, publicidad y poca información. Para la clasificación de Blogs, existe una página, Technorati que ha sido definido como “el Google de los Blogs” que intenta recoger todos los Blogs y organizarlos por relevancia. Este también puede ser un problema ya que los criterios de organización de los listados se basan en la importancia de los Blogs y la mayoría de las veces no nos dará información sobre el término que buscamos. También Google en sus múltiples herramientas tiene un buscador de Blogs http://blogsearch.google.es/ que refina más la búsqueda que la página principal pero que nos puede llevar hacia el mismo problema.

Esta investigación está, como los Blogs, en desarrollo. Una versión inicial de este estudio se presentó en el VII Seminario Internacional de Lectura y Patrimonio “Cuentos contados y Cuentos por contar. Homenaje a Montserrat del Amo” en Noviembre de 2008 en Almería (España). Es accesible a través de la revista digital Espéculo http://www.ucm.es/info/especulo/m_amo/amo_10.html. Hemos dejado muchos ejemplos de Blogs y páginas por citar y cada día aparecen nuevas propuestas. Para ampliar la lista os podéis poner en contacto a través de joseroviracollado@gmail.com. http://literaturainfantilyjuvenileninternet.blogspot.com/

(*) José Rovira Collado es profesor de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Facultad de Educación de la Universidad de Alicante (España). Anteriormente ha sido colaborador lingüístico (lector de español) en las Universidades de Salerno y Nápoles (Italia). Ha trabajado dentro del ámbito de la didáctica del español y sus literaturas y se ha especializado en el uso de las TIC, publicando más de 20 artículos en distintos medios. En la actualidad está finalizando su tesis doctoral sobre literatura infantil y juvenil en internet.

miércoles 15 de abril de 2009

Artículos Lij


  • Compartimos en EdeLij el siguiente artículo sobre la Lij Alemana


LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL ALEMANA CONTEMPORANEA

Por Fanny Cavieres Silva (*)

Kirsten Boie fue galardonada en el otoño de 2007 con el Premio de Literatura Juvenil Alemana por su obra total. En su discurso de agradecimiento, la escritora analizó la importancia que los lectores y críticos adultos asignan a los libros para niños y jóvenes. ¿Pueden evaluarse estos libros con los mismos parámetros que se aplican a los textos para un público adulto? ¿Es la literatura infanto-juvenil necesariamente literatura de segunda categoría, porque es menos compleja y exige menos al lector? Tomando como referencia la LIJ alemana contemporánea podríamos asegurar que no, pues esta literatura representa anualmente hasta el 15 por ciento del mercado alemán del libro. Y la venta de licencias para Asia y cada vez más, para Europa Oriental, se desarrolla magníficamente. No por último el gran éxito de Cornelia Funke ha desatado un enorme interés por la prosa alemana para jóvenes. Y también exitosos libros de no ficción gozan de gran popularidad en el exterior, particularmente en China y Corea. Esa demanda ha proporcionado importantes impulsos al mercado alemán de libros para niños y jóvenes. Permanentemente se crean nuevas series, son fundadas nuevas editoriales y nuevos autores comienzan exitosas carreras.

En la Alemania actual, autores, ilustradores y editores han constatado un cambio manifiesto, una cierta disolución de las fronteras entre la literatura para niños y jóvenes y aquella para adultos. Se han introducido cada vez más las formas, los géneros y el lenguaje de la literatura para adultos. Y esto ha permitido su crecimiento. Y el dejar de ser catalogada como literatura “menor”.

En los últimos años han surgido cada vez más autores e ilustradores conocidos por sus obras para adultos que eligen también publicar libros para niños y jóvenes, como la ya citada Cornelia Funke, Peter Hartling, la misma Kristen Boie y Andreas Steinhöfel, entre otros. El objetivo de todos ellos es, en primer lugar, relatar una historia interesante, y en segundo, tomar muy en serio a su público. En sus libros nunca eluden situaciones dramáticas y describen a personajes que luchan por su dignidad sin caer en la violencia o la frustración. Naturalmente, dominan también en Alemania los temas populares como en todo el mundo: la fantasía, las aventuras, lo policial, pero destaca por sobre estos, el abordaje de temas sociales, políticos e históricos (con todo lo que ella conlleva especialmente en la Alemania de los últimos años). Y para expresarse, estos autores utilizan formas literarias características de la literatura para adultos: la narración moderna en primera persona, los diferentes puntos de vista narrativos, el monologo interior, el collage, la teoría psicológica centrada en la búsqueda de la personalidad de los personajes. Son todos libros magníficos que asumen la cosmovisión infantojuvenil sin someterse a ella. Y existen dibujantes como Peter Schössow, Wolf Erlbruch, Nikolaus Heidelbach, Rotraud Susanne Berner y Nadia Budde, que continúan la gran tradición del libro ilustrado alemán de forma innovadora y refrescante.
Todo lo anterior, ejemplifica que para ellos (autores e ilustradores) la LIJ no es sólo un medio didáctico, sino un medido artístico para exponer sus ideas literarias. Los textos e ilustraciones de la LIJ alemana contemporánea se entienden como verdaderas obras de arte que establecen fuertes puntos de contacto con sus lectores.
He seleccionado ejemplos que corresponden a la tendencia que acabo de describir. Son autores e ilustradores importantes cuyos libros son discutidos y muy premiados y que se están grabando en la memoria de lectores y críticos.

Para ilustrar, voy a “leer” un cuento corto del libro “Als Die Welcht noch jung war” (Cuando el mundo era joven todavía) de Jurg Schubiger. Este titulo ha llamado muchísimo la atención y ha tenido un gran éxito desde su primera publicación en 1997.



La invitación
Verano en el jardín. Bajo el peral, chispeantes insectos. Ellos zumbaban; yo canturreaba con ellos. Estaba sujetando una malva a un bastón quitando las malas hierbas, haciendo esto o aquello, entre una cosa y otra, nada. Entonces me habló una abeja:
- Hoy se casa nuestra reina - dijo-. Mi pueblo y yo necesitamos un padrino. Te hemos elegido a ti. - Gracias – dije - ¿Qué debo ponerme?
- Alas - dijo ella.[1]

Este cuento original y tan sencillo… ¿es un cuento para niños, jóvenes o adultos?

Comencemos a revisar autores que no dudarían en responder que La Invitación es para todos los públicos… Un ejemplo es Peter Hartling quien sabe exponer muy bien las preguntas de niños y jóvenes. Aparte de sus libros para niños y jóvenes, Hartling, que nació en la ciudad de Chemintz en 1933, ha publicado una serie de excelentes novelas para adultos, en especial novelas biográficas sobre personalidades históricas bien conocidas. En sus libros para niños y jóvenes se interesa más por las experiencias cotidianas de sus personajes, y por lo tanto, de sus lectores. Es uno de los primeros autores que abordó temas que hasta entonces no habían sido tratados o que incluso habían sido tabú en la literatura infantil y juvenil. En este sentido, Peter Hartling es un representante típico de la generación de escritores que en los años 70 entraron revolucionando la escena de la literatura infantil y juvenil. Peter Hartling ha dado muchas pruebas de su respeto por las preocupaciones y los problemas de niños y jóvenes.
El libro “Oma” (La abuela) trata el tema de las relaciones generacionales, la vejez y la muerte. Karli, el protagonista, pierde a sus padres y es educado por su abuela, Tanto él como ella tienen que cambiar para adaptarse y convivir sin tensiones. En “Ben liebt Anna” (Ben quiere a Ana) cuenta el primer amor de dos niños, tratando a la vez la situación de los inmigrantes en Alemania. En “Krucke” (Muletas) el protagonista es un muchacho minusválido, mientras en “Lena auf den Dach” (Lena en el tejado) la protagonista es una niña que percibe como el matrimonio de sus padres y su familia se está disolviendo.
Uno de los últimos libros de Hartling es la novela “Jette” publicada en 1995. Trata el tema del abuso de menores. En Alemania y otros países europeos este es un tema actual e intensamente discutido, también en libros para jóvenes. Pero él fue el primero que se acercó al tema desde otro punto de vista. Describe como la amistad entre un hombre anciano y una niña es destruida por la desconfianza y la imaginación histérica de los otros adultos. Ellos no pueden creer que tal amistad sea posible y sospechan que el viejo se interese a demasiado por la niña.
En todos sus libros Peter Hartling describe muy bien las experiencias de niños y jóvenes desde la perspectiva de ellos. Lo característico de sus libros es, además, la sencillez poética del lenguaje.

Otra autora, no muy reconocida aún, pero no por eso menos importante es Renate Welsh, natural de Viena, quien ha escrito algunas novelas y relatos realistas excelentes. Entre los más destacados señalo “Disteltage” (Días oscuros) y “Drechenflugel” (Alas de Dragón). La protagonista de Días oscuros es Sarah, una niña que tiene que cuidar a su madre gravemente enferma. Renate Weish describe de una manera impresionante como Sarah supera las circunstancias excepcionales que afronta pese a las muchas dificultades con las que se ve enfrentada. En “Alas de Dragón” cuenta la historia de Anna, que quiere muchísimo a su hermano minusválido y que desea protegerlo de las posibles burlas de otros niños. Sarah lleva una vida muy solitaria hasta que un día conoce a Lea que le ayuda a salir de su aislamiento.
Kirsten Boie, publica, desde 1985, libros para niños y jóvenes y a lo largo de pocos años ha llegado a ser una de las autoras contemporáneas más destacadas y de mayor éxito.
En sus libros, que también tratan temas de la vida cotidiana, Kirsten Boie se sirve de un lenguaje bien particular: con diálogos, monólogos interiores e incluso pasajes descriptivos que siguen las estructuras y el ritmo del lenguaje hablado o de las reflexiones personales, sin que los textos se sientan artificiales o forzados.
En “Man darf mit dem Gluck nicht drangelig sein” (No hay que forzar la suerte) una novela para niños, publicada el año pasado, trata las consecuencias de un divorcio y describe como los hijos se las arreglan con sus padres y como se relacionan con sus nuevas parejas. A estos problemas delicados la autora se acerca de un modo sereno y bonito. Cuenta como los tres hermanos protagonistas pasan las vacaciones juntos con su padre en una remota casita de verano en Suecia. Pero no permanecen solos porque un día vienen también los hijos de la nueva pareja de su padre. Saliendo de esta situación tensa, se desarrolla una novela muy original. Los problemas familiares están presentes, pero se ven atenuados por la facilidad y el humor del texto.
A continuación voy a presentar a Gudrun Pausewang que es muy conocida por sus novelas realistas para jóvenes. A esta autora no le interesan tanto los problemas cotidianos sino más bien los temas sociales y políticos que son motivo de controversia. La autora sabe presentarlos de un modo auténtico y conmovedor.
Su novela más conocida es “Die Wolke” (La nube). Describe las consecuencias de un accidente ficticio en una planta nuclear alemana. El libro, ganador del Premio Alemán de Literatura Infantil y Juvenil, fue escrito después del accidente de Chernobil y provocó en Alemania una polémica violenta sobre los temas y los pretendidos límites de la literatura infantil y juvenil. Muchos que criticaban el libro preguntaban si es lícito confrontar los lectores jóvenes con literatura política.
En la novela “Die letzten Zinder von Schewenborn” (Los últimos niños) describe las consecuencias de una guerra nuclear. En “Der Schlund” (El abismo) discute el renacimiento de las ideas fascistas y la violencia de los jóvenes de la extrema derecha.
“Die Verraterin” (La traidora) cuenta la historia de una muchacha y su hermano, quien a finales de la Segunda Guerra Mundial no vacila en entregar a su familia a la muerte porque es un absoluto fanático de las ideas de Hitler. En su última novela y siguiendo con el tema del nazismo, la autora nos presenta a Paul, un adolescente de 13 años quien debe reconocer que su amado abuelo fue un nazi y con la recién fundada Juventud Nacionalsocialista reviven sus funestos ideales. Sólo con mucho trabajo, Paul puede oponerse a su abuelo, al atractivo del grupo y a la violencia. El título del libro “Die Meute” (La Jauría)
Quisiera mencionar aquí otras dos novelas publicadas recientemente que han llamado mucho la atención del público y de los críticos: “Der Hund mit dem gelben Herzen”(El perro del corazón amarillo) de Jutta Richter y “Die Mitte der Welt” (El centro del mundo) de Andreas Steinhofel. El extraordinario libro de Jutta Richter cuenta la historia de un perro, que no tiene dueño ni casa y que domina la lengua de los seres humanos. Conoce a dos niños y les cuenta sus aventuras y su recorrido por el mundo. Este viaje lo lleva hasta un tal señor G. Ott que, por su parte, le presenta a un amigo suyo que fue desechado del paraíso. (El nombre de dicho señor, G. Ott, es un juego de palabras: escrito en una sola palabra, “Gott” significa “Dios”). Este libro para niños es enormemente imaginativo y original y da una interpretación singular y enteramente seria de la historia de la creación de nuestro mundo.
“Die mitte der Welt” (El centro del mundo) es la primera novela del joven autor Andreas Steinhofel candidato al Premio Alemán de Literatura juvenil en el año 2002, que antes era conocido por algunos libros cortos para niños menores. En 460 páginas esta novela cuenta 7 historias sobre héroes heridos. Los temas son: violencia familiar, sobreprotección según standards conservadores, madres depresivas, niños que están abandonados a su suerte, etc. Un ejemplo es la vida caótica de Phil, un muchacho de 17 años. Vive en una pequeña ciudad remota de EE.UU. junto con su madre excéntrica y su hermana gemela que lo rechaza. Phil, igual que los demás personajes de la novela, está buscando su sitio en la vida. Está buscando tanto su pasado como su camino hacia el futuro. Está buscando amistad y amor. La novela se destaca por su rigurosidad de las descripciones y por la expresividad del lenguaje. Por la calidad de este libro, Steinhofel es uno de los autores más prometedores y prolíficos dentro de la literatura juvenil contemporánea alemana.
Para culminar, hablaré de la autora citada primeramente, Cornelia Funke, quien trabajó como ilustradora antes de dedicarse a escribir historias para niños y jóvenes. En 1988 publicó su primer libro "Die große Drachensuche oder Ben und Lisa fliegen aufs Dach der Welt" (La gran búsqueda de la cometa o Ben y Lisa vuelan al techo del mundo). Desde entonces ha escrito más de 40 libros infantiles y juveniles que fueron nacional e internacionalmente premiados y traducidos en numerosos idiomas.
En 1993 logró ser conocida con el libro infantil “Die wilden Hühner” (Las gallinas locas). Pero el salto al reconocimiento internacional lo obtuvo con la trilogía “Tintenherz” (Corazón de tinta), a partir del 2003. El protagonista es un restaurador de libros, Mo, padre de una niña de doce años llamada Maggie, quien consigue con su lectura en voz alta, darle vida real a los personajes de los libros. Tras recibir la visita de un extraño señor llamado Señor Polvoriento, Mo y Meggie, se verán alertados por la amenaza del villano Capricornio. Para estar a salvo del peligro, se refugiaran en la casa de la tía Elianor, propietaria de una descomunal biblioteca.
Una agradable lectura presentada con un enfoque juvenil principalmente por la edad de los personajes, el tono empleado, y el énfasis en los valores necesarios para una buena convivencia en la sociedad. En esta trilogía, cargada de fantasía, suspenso y aventuras y cimentada entre la eterna lucha entre el bien y el mal, Funke establece entre las peripecias de los protagonistas una celebración y tributo al poder evocativo de la imaginación y la creación literaria, al gozo de la lectura que puede transferir a niños y adolescentes como protagonistas de múltiples y excitantes sucesos.
Como conclusión, esta ponencia pretende dar a conocer que aquel veredicto que antaño emitieron los germanistas sobre los libros infantiles y juveniles “Literatura trivial creada para un público específico” es obsoleto. Lo demuestran las cifras de las editoriales, de los préstamos de bibliotecas, de las audiencias en las lecturas de autores organizadas en escuelas y espacios públicos, las miles de visitas a las páginas Web de los autores e ilustradores preguntando por el próximo libro, sugiriéndoles temas, lugares, personajes, etc.
La LIJ alemana contemporánea goza de una gran relevancia gracias a sus elevados objetivos artístico-literarios y los numerosos autores e ilustradores premiados. Sólo la distancia determinará qué libros, de entre todas las nuevas publicaciones, van a sobrevivir y a convertirse en un clásico de la literatura infantil. Por ahora, valoremos la importante tarea que le compete en la sociedad.
Kirsten Boie, con quien empecé, ante la interrogante ¿Y cuál es el nivel de la literatura para niños y jóvenes? contesta sin hesitar: lo importante es evaluar y respetar el horizonte de los lectores. Eso no significa darle menos que a los adultos. Pero se les ofrecen otros textos, con otras exigencias... y otras posibilidades de recepción participativa sin caer jamás en la subestimación.

Bibliografía[2]
(Ordenada por orden de aparición)

Schubiger,Jurg: Cuando el mundo era joven todavía. Madrid: Anaya, 1997, p.71.
Härtling Meter. Oma (La abuela). Il. de Peter Knorr. - 21. Ed. - Weinheim [u.a.]: Beltz & Gelberg, 2007. - 98 p.: Il.
……..: Jette (Jette): 3. Ed. - Weinheim [u.a.]: Beltz & Gelberg, 2002. - 136 p.
……..: Lena auf dem Dach (Lena en el techo) Weinheim [u.a.]: Beltz & Gelberg, 2005. - 144 p
………: Ben liebt Anna (Ben quiere a Ana) Il. de Eva Muggenthaler. - 7. Ed. - Weinheim [u.a.]: Beltz & Gelberg, 2006. - 86 p.: Il.
Pausewang Gudrun. Die Meute (La jauría). Ravensburger, Buchverl., 2006. - 223 p.
Richter Jutta. Der Hund mit dem gelben Herzen oder die Geschichte vom Gegenteil (El perro con el corazón amarillo o la historia de los contrarios.
Ed. Completas. - München: Dt. Taschenbuch-Verl., 2000. - 109 p. Il.
Steinhofel Andreas. Defender: Historias del centro del mundo. Hamburg, Carlsen, 2001. - 196 p.
Funke Cornelia Tintenblut (Sangre de tinta).Hamburg: Dressler, 2005. - 729 p.: Il.
………Tintenherz (Corazón de tinta). Hamburg: Dressler, 2003. - 573 p.: Il.
………Tintentod (Muerte de tinta), Hamburg : Dressler, 2007. - 759 p.: Il.


Paginas WEB
Portal del libro infantil y juvenil del Instituto Goethe, sede Barcelona.
http://www.goethe.de/kue/lit/prj/kju/esindex.htm
Biblioteca del Castillo de Blutenburg
http://www.blutenburg.de/


[1] Schubiger,Jurg: Cuando el mundo era joven todavía. Madrid: Anaya, 1997, p.71
[2] Los títulos escogidos están traducidos y publicados en las siguientes editoriales: Alfaguara, Norma y SM



(*) Lic. Fanny Cavieres Silva (fannycavieres@yahoo.com.ar) es Licenciada en Literatura Hispánica por la Universidad de Chile (Santiago). Actualmente cursa la Licenciatura en Literatura Infantil y Juvenil en la Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza). Creadora de Encantacuentos (Servicios Editoriales y Educativos). Consultora en LIJ Alemana en la Sociedad Goetheana de Mendoza.

sábado 12 de julio de 2008

Artículos Lij

Ofrecemos la lectura del artículo propuesto por sus autores a EdeLij. Dicho trabajo fue considerado en la 2da Bienal Internacional de San Pablo, Brasil en 1973 y traducido al francés por Marc Soriano para la universidad de “La Sorbona” (París). Los autores -apoyados en la cuentística- nos invitan a reflexionar, a pensar y rescatar “cultura”, a mirar hacia “atrás” para poder mirarnos “hoy y mañana”.



La base folclórica en la educación para desplegar, desde lo cercano, todos los sentidos


Por Clelio Villaverde y Ma. del Carmen Villaverde de Nessier (*)
Universidad Nacional del Litoral- (U.N.L) Santa Fe-Argentina


La urgente necesidad de comunicación en un mundo sumergido en la sociedad de consumo, sometido a la influencia subyugante de los medios que han invadido el recinto de la familia instalándose en el hogar en forma desmedida, nos hace pensar en la búsqueda, a través de esta maraña, de un camino de salvación.

“Somos hombres dirigidos desde afuera” (Davis Riesmann) en muchos casos comandados como si fuéramos objetos, por elementos puramente técnicos que producen y controlan estímulos de todas dimensiones en la gran mayoría de los casos incapaces de tratar nuestros propios sentidos desde la propia naturaleza humana. Ver, oír, tocar, oler, sentir, desde la naturaleza cercana que nos envuelve, desde ningún punto de vista se compadece con la oscuridad, la falta de movimiento, la imposibilidad de diálogo que propician tantos medios técnicos.

La escuela se constituye, desde el jardín de infantes, en la posible “salvadora” cuando se la vislumbra como el ente precioso, formador expresivo y partícipe del hombre de mañana y estimulador del hogar, en estrecha acción complementadora.

El pensamiento y la experiencia sensorial tantas veces separadas deben unirse indefectiblemente. La escuela tiene que cumplir en esta era, más que nunca, con un postulado básico del quehacer expresivo: VER – ANALIZAR – PENSAR – HABLAR – ESCRIBIR – LEER para lograr que el hombre se vuelva realmente “personal”, “sonar por sí” en una sociedad cosificada, evitando así que se atomice anulado sus posibilidades de creación o recreación.

Hemos pensado que un regreso al cuento, como artesanía de la palabra, con gran contenido de placer y sugestión, con buena dosis de suspenso, historia y recreación, puede constituir una piedra de toque capaz de producir una saludable reacción expresiva y lectora.

Esta posición hace pensar en la búsqueda de una “base folclórica” en la elección del material involucrado en la denominación: LITERATURA PARA NIÑOS Y JÓVENES (LECTURA).

Sería interesante incorporar a los planes de Estudio materias y proyectos basados en LECTURA e investigación que llevan a: NATURALEZA y ARTE – CERCANIA y UNIVERSALIDAD – DISEÑO e IMPRESIÓN de: LIBROS – POSTERS – HISTORIETAS – REVISTAS; RITMO – COLOR y DANZA. Desplegar así los sentidos llevaría a observar intensamente las variaciones de la naturaleza a lo largo de todo el año y la acción efectiva del hombre en ella.

La búsqueda regional de la emoción cuentística puede conducirnos a sorprendentes hallazgos. El regreso a las leyendas indígenas en las fuentes místicas y religiosas, el encuentro con el propio COLOR regional y sus paradigmas comparativos, tiene un material casi virgen en amplias zonas de este dilatado y multifacético país.

Así también cada país americano posee estas inestimables fuentes que esperan influir para revitalizar las imágenes propias reflexionando acerca de las diferentes posibilidades significativas de cada palabra. Es precisamente del folclore de donde hemos de partir, como manantial inicial, si queremos descubrir el significado y la función de la literatura en la LECTURA PERSONAL. Todo hombre que comienza a andar en la vida parte de una familia en la que se siente, ve y se emociona con todo el ambiente circundante, anterior y proyectivo en el que se encuentra el refugio de las tradiciones y de aquellos contenidos de carácter popular que rondaron la infancia.

La escuela, la educación sistematizada, es el reducto irrecusable. El maestro, el profesor, adiestrado, informado convenientemente para ello, logrará milagros apoyado en el alma plena de sensibilidad, de ritmo, de magia expresiva de los niños y los jóvenes de cualquier pueblo, interesados en la preparación de un verdadero modelo nacional aquerenciador, no de palabra y de discurso, sino de promoción y de acción. Partir de las ideas para llegar a la palabra en su inagotable multiplicidad, es el fundamento de la obra. El cuento está allí, latiendo constantemente como centro motivador de actividad, surtiendo de infinidad de ideas para llegar a una autentica elaboración de los tan necesarios “JUICIOS DE VALOR”.

Preparar a un hombre con arraigo a su tierra, a su tradición, a su patria, no es hacer o “fabricar: un “hombre folclórico” que para sentirse parte de esa tierra deba vestir botas o espuelas, no es esa nuestra intención. Buscamos plasmar una “PERSONALIDAD – IMAGEN” que de el tono, el matiz, de un “ser nacional” proyectable en la comunidad universal que lo distinga sin marginaciones que en Argentina aun no se ha conseguido y puede llegar a conseguirse desde el rescate oral y escrito de todas sus historias.
La base folclórica del terruño, abre la tierra del encuentro con una cuentística propia donde se encuentra la exacta colocación de los valores fundamentales de la vida.



(*) María del C. Villaverde de Nessier (
mnessier@fhuc.unl.edu.ar)
Experta en educación Primaria. Profesora –Invest. de la Univ. N.del Litoral- Especializada en Lectura y Literaturas Infantiles-Juveniles (España-Argentina) // Directora del Centro de Documentación de Lectura y Literatura (CEDOC-LI-FE) de AAL –Red Internacional OEA.// Escritora, narradora, creadora del Primer Departamento de Literatura Infantil-Juv. del MEC (25 AÑOS) // Directora de Planes de Lectura en el país y en países latinoamericanos. // Miembro de la Red de Formación Docente del MEC. // Consultora Educativa, dictó Cursos, Talleres y Conferencias sobre Literatura y Lectura en el País y el exterior.// Autora de libros con Premios Nacionales e Internacionales.: SADE, Bs. As., Cultura de Santa Fe; en Münich, Alemania, su libro PEPE CUIS fue elegido el mejor libro argentino para el Primer Ciclo, traducido al italiano en la Feria Internacional de Bologna; México, Santa Clara de Asís, Mujer del Año, Excelencia, Caja de Ahorro de España, Ternada para el MAGÍSTER DEL Centro Latinoamericano de Pedagogía, Galardón provincial y de la Univ. Nac. del Litoral por su labor en pro de la LECTURA y la LITERATURA infantil, Premios nacionales e internac. en poesía, entre otros.// Representante argentina ante Congresos y Ferias del país, de América y de Europa.; invitada de honor al Primer Seminario Americano de OEA , sobre Literatura Infantil y Lectura// Sus obras figuran en Diccionarios Nacionales e Internacionales de Literatura y Educación. // Miembro Consultor de organismos Nacionales e Internacionales de sus especialidades. // Delegada Argentina del IBBY y de ASSITEJ: UNESCO. // Creadora y Orientadora de Talleres Literarios, de Lectura, de Narración y Teatro.




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jueves 4 de octubre de 2007

Entrevista con Liliana Bodoc

Entre el autor, el lector y el mediador...



La Saga de los Confines ¿Literatura juvenil? Indudablemente no conseguiremos etiquetar la trilogía de Bodoc sólo a esta franja etárea, los lectores adultos no se verán desvinculados. El tono de la narrativa se beneficia de una gran fuerza poética, consiguiendo una lectura que traspasa lo ideológico. La obra es un conjuro a la esperanza, a la justicia, a la libertad, a la muerte como tránsito, es decir, a la vida. S.j.


Liliana Bodoc
Foto /fuente: Strobel

Antes de que Liliana Bodoc partiera como invitada al VII Festival de Literatura de Berlín 07, el cual puso como foco a la literatura iberoamericana, contactamos con la autora y realizamos la entrevista. EdeLij partió de la idea de “conversar” con Liliana lector mediante, es decir afrontar la entrevista “del lector al escritor”. Y así fue que contactamos con Valentina, gran lectora de la saga de los confines cuya trilogía, afirma, la ha “marcado”. EdeLij medió en dicho encuentro y aprovechó para preguntarle a la autora algunas inquietudes.

A continuación ofrecemos el resultado de este grato encuentro entre el autor (Liliana), el lector (Valentina) y la mediación (EdeLij: Silvina)


-EdeLij: S- Cuando le comenté a Valentina la idea de contactar con Liliana Bodoc para entrevistarla no dudó en aceptar la propuesta y con placer le escribió:

“Mi nombre es Valentina Mazziero, tengo18 años recién cumplidos, hija de un padre muy lector, de madre bibliotecaria y hermana de un fanático de la literatura fantástica...ineludiblemente salí lectora. Desde que tengo la posibilidad de leer, varios de los libros que van para la biblioteca en la que trabaja mi mamá pasan primero por nuestra casa, así fue que en el 2001 llegó a mis manos -por sugerencia de mi mamá a la que varias personas le habían recomendado- “Los Días Del Venado”. Para ese entonces yo tenía 11 años, me metí de lleno en la historia del libro pero tuve que abandonarlo, creo que aún no estaba prepagada para soportar la pérdida de Kume, no lo pude seguir leyendo, aunque me faltaba muy poco para terminarlo. Años después, en el 2006, cuando ya tenía 16 la curiosidad me invadió nuevamente, comencé a leerlo de nuevo y esta vez soporté (aunque con dolor) la pérdida de Kume y luego la de Dulkancellin, las traiciones, acepté todo como algo necesario.

Encontré que este libro hermoso, lleno de magia y de melancolía pero a la vez con un factor atrapante, te invitaba a seguir la historia de las “Tierras Fértiles”. Coincidió mi año en la escuela con la historia de la conquista, ineludible sacar una relación, lo tomé como la historia de mi continente, de la conquista de América.

En poco tiempo, ya tenía en mis manos “Los Días de la Sombra”, lo comencé una noche y lo terminé esa misma mañana, la ida de vieja Kush, el cambio de Piukemán al que ya nada humano le queda, la furia de Misáines, la partida de la Sombra a las Tierras Fértiles, la amistad de la Inocencia con la Muerte, otra vez factores atrapantes.

La lectura de “Los Días del Fuego” fue parecida a la del segundo libro, sólo que al ser más largo lo terminé en tres días, fue el libro en el que más tristeza sentí, la ida de Wilkillen, el fin de la inocencia significaron muchas cosas, la profecía, la vuelta a la vida en las Tierras Fértiles. Al terminar la saga se me desató un nudo en el pecho, fue como una tranquilidad, y ahora tener la posibilidad de dialogar con vos Liliana me permite cerrar la obra y a la vez hacerte llegar mi experiencia con tus libros. ¡Desde ya gracias Liliana por escucharme y responder a mis inquietudes y gracias también a vos Silvina por darme esta oportunidad!

Acá van mis preguntas, y deseo poder algún día saludarte personalmente, por ahora te envío un gran abrazo.”


Valentina y Ceniza (su gata) leyendo "Los días del Venado”.
Esta fotografía fue tomada-como una premonición- por su madre hace más de un año.



-Valentina- tuve la posibilidad de leer literatura del género fantástico (El señor de los anillos, Un mago de Terramar, Harry Potter, entre otros) pero con ninguno de esos libros sentí que la historia me identificaba. A diferencia de la Saga en la que sentí que la historia transcurría en mi lugar, que era “mi” historia fantástica. ¿Fuiste conciente de guiar la narración hacia ese rumbo?

-Liliana – Ante todo, quiero agradecer la emoción y la reflexión que le dedicaste a la saga de Los Confines. Creéme que, para un escritor, no hay nada tan valioso como eso. Gracias, de verdad. ¡También a mí me gustaría conocerte!

Ahora vamos a nuestro asunto... Sabés, Valentina, que yo necesité amar y comprender el “territorio” en el que iban a trascurrir los hechos. Y no hablo solamente del espacio geográfico. Hablo del “territorio cultural”. Como escritora, debía sentirme cerca del dolor, de las esperanzas y del destino de los personajes. Entonces, como inevitable consecuencia, el referente de esta historia fuimos nosotros mismos. El continente en el que nacimos, el pasado que nos une. Y por supuesto, el futuro que soñamos. Eso debe ser, supongo, lo que percibiste como propio. En efecto, busqué con plena conciencia todos los símbolos y las marcas que nos identificaran como protagonistas de este relato. Desde el color de la piel de los personajes hasta las comidas, las armas, los mitos, etc.

-Valentina- me pasó que al leer los nombres de los lugares que describías (por ejemplo Siete Veces Siete Mil Pájaros) anticipaba el sentimiento y la emoción que transmitía el paisaje ¿La sensación de cada nombre fue pensada de antemano o surgió a medida que lo escribías?

-Liliana- Me tomé tiempo para cada nombre, ninguno fue puesto sin una íntima convicción de que era ése y no otro cualquiera el nombre que le correspondía a tal lugar o a tal personaje. De todos modos, y para no adjudicarme lo que no me corresponde, quiero contarte que todos esos nombres tienen origen en las lenguas indígenas. Podrás encontrar muchos de ellos en el Popol Vuh, en los poemas de Netzahualcoyotl (poeta azteca), en las mitologías mapuche y maya. Son ellos los que nombraron las cosas con tanta sonoridad y tanta gracia. Yo, simplemente, los tomé prestados y los hice funcionar en una historia de ficción. Si algo aprendí en este contacto bibliográfico con las culturas aborígenes americanas fue sobre el respeto que sentían hacia las palabras. El uso sagrado y creador que le atribuían al lenguaje. ¡Cuánta falta nos hace volver a pensar en el lenguaje como en una marca esencial de nuestra humanidad! Los aztecas dijeron “La poesía es el único modo de decir palabras verdaderas en esta tierra”

-Valentina- Como te conté inicialmente, no pude terminar el primer libro porque la historia era demasiado fuerte, más adelante (después de unos años) supe que era una redención, que tenía que ser así, en todas las pérdidas había una razón ¿Vos sabías que sólo había una opción en esto o había otra opción que me evitara el llanto? (Risas)

-Liliana- ¡Ay, Valentina! Lamentablemente, no encontré otra opción para que la historia conservara, de algún modo, la verosimilitud y la coherencia. Varios lectores, jóvenes y no tanto, se quejan por estas muertes. Uno de ellos me dijo “Por lo menos, no mataste a Cucub”. Lo cierto es que mantenerlos a todos con vida en una guerra de esas características, hubiese sido menos triste pero, también, menos auténtico.

-Valentina- Citando el diálogo de la Inocente con La Sombra: “toda criatura se cansa un día de cruzar ríos; entonces pide reposo. Pero no sé de ninguna criatura que se canse de amar, y pida odio” En este mundo el odio y la muerte son algo cotidiano ¿Crees que verdaderamente existen personas como Wilkillén en el mundo o es mera ficción?

-Liliana- Quiero creer que existen. Necesito creer que existen. Quizás, alcance con que podamos ser Wilkilén de a ratos. Que tengamos algo de ella, algo que puede aparecer en los momentos cruciales. Y si acaso alguna Wilkilén anda por ahí, ¡que el mundo no la destruya!

-Valentina- Vieja Kush es un personaje fuertísimo, central en la Saga ¿La esencia de ese personaje lo podés relacionar con alguien que conociste?

-Liliana- Vieja Kush tiene características de varias personas que me tocó conocer a lo largo de mi vida. No todas ancianas, ni todas mujeres. Digamos, Valentina, que reuní en ella a gente diversa. Vieja Kush tiene algo de mis abuelos paternos, tiene algo de un anciano musulmán que me enseñó a vivir mejor, tiene algo de una mujer rumana, valiente y sencilla, que se llama Natalia... Además, Vieja Kush está construida como una especie de símbolo de la maternidad y de la tierra.

-Valentina- ¿Wilkillén tiene una lucha interna en la que sigue siendo una niña y en la que quiere ser una mujer? (este personaje fue (es) muy importante para mí)

-Liliana- Con ningún otro personaje siento, con tanta claridad, la relación madre-hijo. Tal como vos lo decís, Wilkilén se debate entre la infancia y la adultez. Y esa lucha la acompaña hasta el final. Sin embargo, parece aceptar esa dualidad con relativa calma. Convive con su alma dividida, y la asume con naturalidad. ¿Quién sabe...? Tal vez, todos debiéramos aceptar nuestras “fracturas” internas, las dos caras de nuestras almas.

-Valentina- Yo tomé la Saga como “la historia que no pudo ser” ¿Hay algo de eso en lo que vos has querido reflejar?

-Liliana- Definitivamente, sí. En la saga de Los Confines, hay mucho de la historia que no fue. También hay algo de la historia que podría ser.

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-EdeLij: Silvina- Hablando con Valentina sobre tus libros le pregunté: ¿Qué sentiste cuando terminaste de leer la trilogía de la Saga de Los Confines? Y literalmente reproduzco lo que me contestó:

“sentí que dentro mío se movilizaban muchas cosas, no sé, sentí que era como más consiente de mi pasado y de mi presente, era como una sensación de haber crecido”

Menuda respuesta…Es decir, Liliana, que tus libros (aún terminados de leer) siguen creciendo dentro de ella, transformándose y transformándola. ¿Qué nos decís de esa experiencia / provocación de tu obra?


-Liliana- Lo primero que digo es ¡Dios mío, muchas gracias! Qué enorme fortuna haber podido escribir algo que, para personas como Valentina, resultan ser factores de crecimiento. De igual modo digo que, para que un texto literario nos conmueva y nos transforme, debemos tener el alma y la inteligencia predispuestas. El mérito también le corresponde al lector.


-EdeLij: S- El registro que usas al escribir la trilogía no es precisamente cotidiano ¿cómo trabajas a la hora de lograr ese tono épico tan coherente en donde el lector entra a un espacio de “ficción creíble”? ¿Precisaste tiempo en investigar acerca de la historia para la construcción de personajes, lugares, costumbres…? ¿podrías contarnos acerca de ese proceso?


-Liliana- Cuando me dispuse a escribir la saga, partí de una certeza: la irrupción, a través del lenguaje, de cualquier coordenada espacio- temporal iba a provocar el desvanecimiento instantáneo del clima mítico y épico. Puse, es verdad, mucho cuidado y atención en esto. Me tomé el tiempo que creí necesario con relación a “cómo contar”. Y no sólo a “qué contar”. No hay duda de que el rastreo bibliográfico previo tuvo mucho que ver en la elección del lenguaje. Y muy especialmente, de la sonoridad y del ritmo. Hasta donde pude, busqué recrear en mi registro algo de lo que ha permanecido (traducido) de la literatura indígena. Traté de recordar siempre esto que más arriba le decía a Valentina acerca de la sacralidad que el lenguaje tenía en la concepción de los indígenas americanos. Traté de que mis personajes hablaran con total conciencia del poder de la verdad y de la belleza.


-EdeLij: S- El escritor y crítico Aidan Chambers[1] hace una clara distinción entre escritor y autor, dice que el primero atiende las preferencias de sus lectores (“saben lo que sus lectores quieren, el lenguaje que prefieren, la longitud, la complejidad, el tono”), mientras que el segundo se concentra exclusivamente en el texto, movido por escribir (“su meta es producir un objeto sin considerar, al momento de escribir, a ningún lector en particular”). Bajo esta perspectiva entendemos que eres una autora. ¿cuál es tu concepción en tanto al proceso de escritura? ¿por qué o para qué escribís?


-Liliana- Federico García Lorca dijo, con relación al arte teatral “Si el teatro no recoge el latido social no merece llamarse teatro sino sala de juegos. O sitio donde hacer esa horrible cosa que es: matar el tiempo” Celebro esta concepción del arte, y adscribo a ella. La literatura no debe ser un sitio de pura comodidad para el lector. A la hora de escribir intento llevar adelante, de la mejor manera posible, una búsqueda estética y ética. Por supuesto que tengo en cuenta al otro, al lector, porque me interesa completar la comunicación. Pero siempre espero que esta comunicación se verifique con un cierto nivel de “problemátización”.


-EdeLij: S- En la Saga de los Confines se evidencia un amor y una comprensión por la naturaleza ¿crees que la geografía de Mendoza pudo influir en tus descripciones?


-Liliana- Sí. Creo que la geografía de Mendoza está muy presente en la saga. No es que los paisajes de la novela tengan relación directa con el paisaje mendocino. Más bien, está presente la cercanía a la naturaleza con la que crecí y pasé buena parte de mi vida.


-EdeLij: S- Los “niños y niñas” en “la Saga” tienen una participación principal, son estructurantes del relato y creo que eso no es azaroso, hay puntos ideológicos impregnados en tu ficción. Eso me recuerda a una frase de Lewis Carroll “El universo consta de cosas que pueden ordenarse por clases y una de éstas es la clase de cosas imposibles. Dentro de este grupo está la clase de cosas que pesan más de una tonelada y que un niño es capaz de levantar” [2]. Probablemente apostás a esa participación desde una concepción de la niñez ¿es así?


-Liliana- Es así. Claro que es así... Creo que la niñez es mucho más que una franja etárea. Es un modo de conocer y de interpretar el mundo. Un modo al que deberíamos prestarle muchas más importancia.


-EdeLij: S- Para terminar (continuar…), como representante/autora/mujer de “tierras fértiles” ¿qué augurio, sueño querés compartir con los habitantes de “todas las tierras”?


-Liliana- Tal como vos lo decís... Para todas las tierras. A la hora de soñar con otro mundo no deben hacerse distinciones entre pueblos. La libertad, supongo, engloba a casi todos mis sueños. Porque para ser verdaderamente libre hay que comer como Dios manda, amar como Dios manda, conocer, cantar, poder elegir. La acumulación lujuriosa de la riqueza está llegando a límites insospechados, a cifras que desafían la imaginación. Y junto a eso, el pleno abandono, el hambre, y la desesperanza. Sueño con que nos sea imposible aceptar esto como natural; sueño con el día en que muchos empeñemos nuestras vidas en contra de este crimen.


Y ya que hablamos de sueños y de justicia, desde lugares como estos que ustedes sostienen y cuidan también llevamos adelante la gran pelea. De nuevo, quiero decirles muchas gracias. Un enorme abrazo. Liliana


¡Gracias Liliana, por la entrevista y por apoyar este espacio! EdeLij


[1] En: Aidan Chambers, Lecturas, México, FCE (Colec. Espacios para la lectura), 2006, pp.20

[2] En: Lewis Carroll, Symbolic Logic, 1892


Para saber más…

Así comienza “Los días del Venado” (Bogotá, Grupo Editorial Norma, 2001; colección Otros Mundos)

Y ocurrió hace tantas Edades que no queda de ella ni el eco del recuerdo del eco del recuerdo. Ningún vestigio sobre estos sucesos ha conseguido permanecer. Y aun cuando pudieran adentrarse en cuevas sepultadas bajo nuevas civilizaciones, nada encontrarían. (…)


Anecdotario…

La escritora Ursula K. Le Guin, al regresar de sus vacaciones en el Caribe y tras leer la trilogía, confiesa por correo electrónico a Liliana: "Vuelvo a casa de dos viajes. Pero el suyo me llevó más lejos".


Sobre la autora…

Liliana Bodoc nació en Santa Fe, el 21 de julio de 1958. A los cuatro años se radica en Mendoza. Actualmente vive en el barrio La Floresta en Buenos Aires.

Bodoc es la autora de la trilogía inspirada en los pueblos precolombinos denominada "La Saga de los Confines" que incluye las novelas "Los días del Venado", "Los días de la Sombra" y "Los días del fuego". También publicó "Diciembre Súper Álbum" (novela juvenil), el cuento "Después de los lobos" que integra la antología de cuentos "Aventuras del mundo animal"; "Sucedió en colores"; “La mejor luna” y “Reyes y pájaros” (libros de literatura infantil) y más recientemente la novela fantástica “Memorias impuras”. Recibió el Premio a la Mejor Obra Literaria Juvenil de la Fundación el Libro (2000), la distinción White Ravens (IBBY, 2000 y 2001), el Premio de Narrativa de la Fundación Fantasía Infantil y Juvenil (2001), la distinción Destacados de Alija (2003), el Premio Calidoscopio (2003) y el Premio Konex (2004).


Si quieres conocer más sobre la autora y su obra, te recomendamos visitar los siguientes links:

www.revistanueva.com.ar/00667/nota01 en Revista Nueva que distribuye Diario Uno de Mendoza
Cuatro capítulos de "Los días del Venado" en Imaginaria: revista quincenal sobre literatura infantil y juvenil
Reseñas de libros: "Los días del Venado" en Imaginaria: revista quincenal sobre literatura infantil y juvenil




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martes 26 de junio de 2007

Conferencia Lij



El “cuento de hadas”: crónica de un destinatario infantil no anunciado (1)

Por María Susana Capitanelli (*)

Para iniciar el tema de los cuentos maravillosos desde el punto de vista de la literatura, leeremos un cuento:

Había una vez una niñita a la que su madre le dijo que llevara pan y leche a su abuela. Mientras la niña caminaba por el bosque, un lobo se le acercó y le preguntó adónde se dirigía.

–A la casa de mi abuela– le contestó.

–¿Qué camino vas a tomar, el camino de las agujas o el de los alfileres?

–El camino de las agujas.

El lobo tomó el camino de los alfileres y llegó primero a la casa. Mató a la abuela, puso su sangre en una botella y partió su carne en rebanadas sobre un platón. Después se vistió con el camisón de la abuela y esperó acostado en la cama.

La niña tocó a la puerta.

–Entra, hijita.

–¿Cómo estás, abuelita? Te traje pan y leche.

–Come tú también, hijita. Hay carne y vino en la alacena.

La pequeña niña comió así lo que se le ofrecía; mientras lo hacía, un gatito dijo:

–¡Cochina! ¡Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela!

Después el lobo le dijo:

–Desvístete y métete en la cama conmigo.

–¿Dónde pongo mi delantal?

–Tíralo al fuego; nunca más lo necesitarás.

Cada vez que se quitaba una prenda (el corpiño, la falda, las enaguas y las medias), la niña hacía la misma pregunta; y cada vez el lobo le contestaba:

–Tírala al fuego; nunca más la necesitarás.

Cuando la niña se metió en la cama, preguntó:

–Abuela, ¿por qué estás tan peluda?

–Para calentarme mejor, hijita.

–Abuela, ¿por qué tienen esos hombros tan grandes?

–Para poder cargar mejor la leña, hijita.

–Abuela, ¿por qué tienen esas uñas tan grandes?

–Para rascarme mejor, hijita.

–Abuela, ¿por qué tienes esos dientes tan grandes?

–Para comerte mejor, hijita.

Y el lobo se la comió.

Todos reconocemos en el texto que acabo de leer, elementos que nos remiten a un cuento muy famoso y por todos conocidos: “Caperucita roja”. Sin embargo, en el relato leído la niña no tiene caperuza roja, tampoco la madre le advierte sobre los peligros del bosque, no hay leñador y el lobo no sólo no es castigado sino que se come a la abuela y a la nieta. Además, esta Caperucita realiza un verdadero streep-tease ante el lobo y es acusada de canibalismo por el gatito que la observa. Sin duda esta versión de Caperucita Roja difiere de la que hoy conocemos. Ese texto fue extraído del libro La gran matanza de gatos, de Robert Darnton (1998:15-16) y la versión proviene de la recopilación de cuentos franceses de Paul Delarue y Marie Louise Tenèze, Le conte populaire français, (París, 1976). Es un cuento tipo 333, “el glotón”, en la clasificación estándar de Aarne-Thompson, a quienes Delarue y Tenèze siguieron para ordenar los cuentos que recopilaron de fuentes orales. En cambio la versión que hoy circula y aún se les cuenta a los niños, es la de la colección de cuentos de los hermanos Grimm o adaptaciones de ella, en general, reducidas.

Vemos entonces que hay más de una versión (o variantes) de este cuento, que entre las distintas versiones existen importantes semejanzas pero también fuertes diferencias y que estas, las diferencias, nos son detalles menores. Lo mismo sucede con otros cuentos de los denominados “infantiles” o “de hadas”, como Cenicienta, por ejemplo.

Como desde el punto de vista de la literatura, este tema es bastante complejo, lo abriré en algunos interrogantes:

1) ¿A qué nos referimos cuando decimos “cuentos infantiles” o “cuentos de hadas”?

2) ¿Son realmente “infantiles” estos cuentos? ¿Siempre tienen un final feliz?

3) ¿Por qué perduran? ¿Son válidos para cualquier sociedad de cualquier época?

Intentaré aproximar algunas respuestas que no clausuran las preguntas, pues estas siempre quedarán abiertas.

Con respecto a la primera pregunta - ¿a qué tipo de cuentos nos referimos? – el universo de lo que hoy se denomina literatura infantil es muy vasto. Dentro de ese universo, nuestro tema es el de los cuentos conocidos como “cuentos de hadas”, aunque no en todos hay hadas. Sin embargo se los agrupa bajo ese nombre o bajo el de “cuentos infantiles”. Entre los más conocidos por todos, además de “Caperucita roja”, están “Blancanieves”, “La bella durmiente del bosque”, “La Cenicienta”, “Pulgarcito”, “Barba Azul”, “El gato con botas”, “La bola de cristal”, etc. Este conjunto de cuentos ha condicionado la configuración de la literatura infantil y muchos de los conceptos que se tienen respecto de ella. De algunos de esos cuentos conocemos las versiones de los hermanos Grimm, de otros las de Charles Perrault. Así por ejemplo, la versión de “Pulgarcito” más conocida es de Perrrault, lo mismo sucede con “La Cenicienta.

De modo que estamos hablando de un conjunto relativamente reducido de cuentos que hemos recibido de Europa en versiones escritas que originalmente fueron recogidas de la tradición oral y que, en general, se provienen o de las versiones de Perrault o bien de los hermanos Grimm, o de reelaboraciones o adaptaciones de lo que ellos escribieron. No nos referimos aquí a otros cuentos, también famosos y transmitidos a los niños en versiones adaptadas y abreviadas, como “Alí Babá y los cuarenta ladrones” o “Simbad el marino”, que pertenecen al conjunto de “Las mil y una noches”, cuyo origen oriental es milenario y muy complejo

¿Cómo son estos cuentos a los que nos referimos, qué rasgos comunes tienen?

En realidad sería más apropiado llamarlos cuentos maravillosos (Todorov,1974). Son cuentos maravillosos aquellos en los que suceden hechos sobrenaturales, o bien hay personajes o elementos con atributos sobrenaturales. Tanto los personajes como el receptor aceptan lo maravilloso sin sorpresa ni temor, como característica del universo ficcional que esos cuentos crean. Nada de lo que ocurre en el cuento produce duda en el receptor ni requiere explicaciones racionales, se acepta la existencia de lo mágico: metamorfosis, hechizos, seres y objetos dotados de poderes mágicos, etc. En el mundo maravilloso no sólo viven las hadas, también hay enanos, duendes, ogros, brujas, gigantes, además de todo lo que hay en la tierra: árboles, vino, pan y hombres que con frecuencia quedan hechizados.

Dentro de ese mundo, lo sobrenatural es verosímil, o sea que no es verdadero respecto de la realidad, sino creíble en el mundo de la ficción (Ricoeur, 1983). Para aceptar esa verosimilitud maravillosa, el receptor (lector u oyente) debe suspender momentáneamente la incredulidad y creer en ese mundo mientras está dentro de él, a la vez que es conciente de que su credulidad dura lo que dura el cuento. Esto se logra realizando tácitamente un “pacto ficcional” con el narrador, que implica aceptar las reglas de juego que propone el modelo de mundo creado en el texto.

La ficcionalidad es una característica de la literatura en general. Como en el juego, el “pacto ficcional” supone una doble conducta: la suspensión de la incredulidad y simultáneamente saber que se la suspende (Lotman, 1978). En consecuencia, en la recepción de un texto ficcional, aceptamos como juicios auténticos lo que se nos cuenta y no pretendemos fundar su origen en la realidad. Al mismo tiempo somos concientes de este “juego”. La cualidad de ficcional de un texto depende del contexto cultural y del concepto de literatura que este sustente.

Se entra al mundo mágico de estos cuentos a través de sus fórmulas de inicio: “Había una vez…”, Érase una vez…”, “Hace mucho tiempo…”, “En un país muy lejano…” Aunque la presencia o ausencia de estas fórmulas depende mucho de las traducciones, el hecho de que estén bastante generalizadas indica que no hay precisión de tiempo ni de espacio. Los hechos que se cuentan no están anclados en un contexto ficcional concreto. La indeterminación temporal y espacial confieren una cierta absolutez al tiempo, que es como un no tiempo; el lugar es muchos o todos los lugares, o ninguno. El cuento nos pide que creamos en los hechos que se van a contar mientras dure el relato que finaliza con la fórmula de cierre: “Y colorín colorado…”, “Fueron felices y comieron perdices”, entre otras.

Los personajes son tipos, es decir que representan rasgos generales. Están definidos por una o dos cualidades esenciales y por sus acciones, sin matices, en general sin nombre propio o con nombres que delimitan sus rasgos y lo que estos rasgos provocan. Así Blancanieves, cuya belleza desata el conflicto se caracteriza por su blancura; La Bella Durmiente, más que un nombre propio es una síntesis de la cualidad más importante del personaje y de su función en relación con el conflicto que provocará las acciones del héroe, el Príncipe. El cuento dice “el hijo del Rey, o “un Príncipe”, “un ogro”, la Madrastra, etc. Son personajes genéricos que representan cualidades o valores: Pulgarcito, además de ser muy pequeño, es la astucia, la inteligencia, el Gato con Botas también.

Otra característica de estos cuentos es la sencillez de su estructura narrativa. El conflicto se desata rápidamente, así por ejemplo, en el Pulgarcito de Perrault, se presentan los personajes y su situación en los tres primeros párrafos e inmediatamente emerge el conflicto con la decisión de los padres de abandonarlos. Lo mismo sucede en Blancanieves, en La Bella Durmiente y en la mayoría de los cuentos. Luego se despliegan en acciones que muchas veces implican repeticiones (tres veces intenta la madrastra matar a Blancanieves; tres veces dice el Gato con Botas a los campesinos qué deben responder al Rey); los diálogos son rápidos y las descripciones escasas. Hay por lo tanto un predominio de la acción que pone en relieve las peripecias de los héroes y heroínas y genera fuertes tensiones y distensiones (Cenicienta escapando del palacio, los enanos que salvan a Blancanieves, etc.).

Los cuentos de hadas, son una variedad del cuento maravilloso, con características similares a las expuestas, en los que aparecen predominantemente las hadas como personajes. Las hadas, al igual que los duendes, son más propias de la tradición anglosajona que, por ejemplo, de la francesa.

Vemos entonces que en el conjunto que conocemos como cuentos de hadas, algunos son realmente de hadas y otros corresponden a la categoría más amplia de lo maravilloso.

La segunda pregunta que propuse era si son realmente “infantiles” estos cuentos y se relaciona directamente con la que plantea si todos tienen final feliz. Estos interrogantes requieren una mirada histórica.

Los cuentos maravillosos no siempre se han dirigido a un público exclusivamente infantil. Durante siglos fueron una forma de entretenimiento cultivada por la sociedad de los adultos de todas las clases sociales y en diversos contextos culturales. El desplazamiento del público adulto al exclusivamente infantil es un fenómeno que se produce en Europa entre los siglos XVIII y XIX. Por otra parte, la historia de este tipo de cuentos se alterna entre la tradición oral y la escrita, y es casi imposible trazar una clara línea de demarcación entre las dos.

En cuanto a la transmisión oral, costumbre cuyo origen se pierde en el tiempo, algunos testimonios confirman que no eran cuentos para niños. En 1547, un escritor francés, Nöel du Fail, en su libro Propos rustiques describía una importante institución francesa, la veillée (velada), reunión nocturna junto a la chimenea, donde los hombres reparaban sus herramientas y las mujeres hilaban mientras escuchaban los cuentos que los folcloristas registrarían 300 años después. En ese libro hay ya también una versión de Cenicienta.

Destinados a divertir a los adultos, o quizás también algunos a asustar a los niños, estos cuentos pertenecían fundamentalmente a un fondo de cultura popular campesina atesorada durante siglos por analfabetos. Los campesinos, como todos los narradores de cuentos, adaptaban el ambiente del cuento a su propio ambiente, pero conservaban los elementos principales intactos, usando repeticiones, rimas y diversos recursos mnemotécnicos. Las variaciones se subordinan a estructuras estables. En este sentido podemos decir que, quizás, la caperuza roja de Caperucita, sea sólo un detalle agregado en las versiones escritas.

Las grandes recopilaciones de los folclorólogos (que transcribían directamente de narradores orales), hechas a fines del siglo XIX y principios del XX, ofrecieron la oportunidad de conocer y leer ese material. Pero el gran obstáculo es la imposibilidad de escuchar a aquellos narradores en su contexto. Sin importar lo exactas que puedan ser las versiones de los cuentos registradas por escrito, ellas no pueden transmitir los efectos que les daban vida en aquel contexto de transmisión-recepción: las miradas astutas, las pausas dramáticas, el uso de ademanes para describir las escenas, el empleo de sonidos para acentuar los actos, como llamar a la puerta. Todo esto modelaba el significado de los cuentos.

A diferencia de la escritura en la que la comunicación es diferida, en la narración oral sin medios electrónicos, el mensaje es simultáneamente transmitido y percibido, aquí y ahora. En la oralidad, tanto el locutor-narrador del cuento, como los receptores de la narración y las circunstancias en las que se narra (que pueden o no estar representadas en el texto escrito), construyen el sentido del cuento. El texto oral, en la medida en que una voz lo manifiesta compromete un cuerpo en relación con otros cuerpos, los de los oyentes, en una situación que no puede disociarse de la función social del narrar.

(Grabados de Gustave Doré)


La abuela cuentacuentos

El cuento no es sólo lo que se cuenta sino también cómo, cuándo, dónde se cuenta, a quiénes se lo cuentan y cómo los oyentes lo reciben. La función de este tipo de cuentos se manifiesta en relación con el horizonte de expectativas de los oyentes, con lo que ellos desean y esperan, con la situación concreta en la que se produce el acto de narrar. Lo que se cuenta responde de algún modo a preguntas del oyente, tiene un anclaje en la afectividad profunda, en los fantasmas y creencias de una sociedad determinada. El sentido se construye en el contexto mediante la participación y la identificación de todos con lo que se cuenta.

El historiador francés Robert Darnton observa los cuentos desde la historia etnográfica y los vincula con un contexto histórico concreto. Muchos de sus elementos se explicarían desde la historia de las mentalidades, desde cómo y qué pensaba la gente que narraba esos cuentos. Para Darnton, versiones muy crudas y realistas, como la Caperucita que leímos al comienzo, pertenecen a la Francia del Antiguo Régimen, la de los siglos XV y XVIII, antes de la Revolución Francesa de 1789.

Los campesinos del Antiguo Régimen vivían en un mundo de madrastras y huérfanos, de trabajo cruel y de emociones brutales. La vida era sórdida y breve. El señorío feudal y la economía de subsistencia implicaba que el cultivo fuera colectivo. Los campesinos eran relativamente libres, pero no podían escapar del sistema de señorío que los subordinaba al poder del señor feudal dueño de las tierras. Este les negaba parcelas cultivables suficientes para lograr una independencia económica y les quitaba casi todos los excedentes que producían. Grandes masas vivían en estado de desnutrición crónica, pues la población sobrepasaba el límite de la capacidad productiva. Había guerras y epidemias. Una gran cantidad de población flotante: - campesinos arruinados - vagaba a la deriva buscando comida, eran vagabundos, ladrones, contrabandistas, a veces se alistaban en el ejército para poder comer y luego desertaban, generalmente con alguna mutilación. La vida era despiadada, una lucha contra la muerte por doquier. Las mujeres morían muy jóvenes, las malas condiciones de vida producían una gran cantidad de muertes de mujeres y bebés durante el parto. Por este motivo, los hombres se casaban nuevamente y por eso proliferaban las madrastras más que los padrastros. Un nuevo hijo significaba generalmente la diferencia entre ser pobre e indigente. Toda la familia dormía en una o dos camas rodeados del ganado para tener calor, por lo que los hijos eran partícipes de las relaciones sexuales paternas. La infancia no era considerada una etapa distinta de la vida, distinguible de otras - adolescencia, juventud - por la manera de vestir o la conducta. Los hijos trabajaban a la par de los padres apenas empezaban a caminar.

Ese contexto explicaría un cuento como Pulgarcito, escrito por Charles Perrault a fines de la década de 1690, en el clímax de la peor crisis demográfica del siglo XVII, época en la que las epidemias y el hambre diezmaron la población, razón por la que muchos padres abandonaban a sus hijos porque no podían alimentarlos. Las madres solían exponer a sus bebés al contagio de enfermedades para que enfermaran y murieran pues no podían alimentarlos. Un dato que corrobora el estado de la sociedad francesa de la época del Antiguo Régimen es este: el 45% de los franceses nacidos durante el siglo XVIII murieron antes de cumplir los 10 años. Las mujeres tenía alrededor de cinco hijos, pero sólo dos o tres llegaban a la vida adulta.

En este marco, en la mayoría de los cuentos la realización de deseos se convierte en un programa de sobrevivencia y no en fantasías para escapar de la realidad. Así, la salida del héroe “en busca de fortuna” puede ser sólo un eufemismo para decir que salía por los caminos a pedir limosna o robar para subsistir. Los cuentos les decían a los campesinos cómo era el mundo y les ofrecían estrategias para hacerle frente, y en general no tenían un final feliz. El tipo ideal es el individuo pequeño, oprimido, que sale adelante gracias a su ingenio. La mayoría de los cuentos no estaban dirigidos a los niños pero eran admonitorios, eran señales de advertencia para el que salía al mundo en busca de fortuna, propiciaban la desconfianza, pero también la valentía y la astucia. En muchos de ellos había estupro, incesto y canibalismo.

Es muy conocida por ejemplo, una versión de la Bella Durmiente, en la cual el Príncipe, que estaba casado con otra mujer, viola a la princesa dormida. De esa violación nacen un niño y una niña y la Bella Durmiente despierta cuando los bebés comienzan a mamar de los pechos de su madre. El cuento desarrolla después otras acciones: los intentos de la suegra del príncipe, que era una ogresa madre de su esposa legítima, por comerse a los descendientes bastardos. (Cuento tipo 410 en la clasificación de Aarne-Thompson, versión registrada según esta clasificación en Delarue y Tenèze,1976)

De modo que en ese universo, los cuentos tenían modulaciones acordes con el contexto campesino. Cumplían allí una determinada función.

Pero no sólo los campesinos los conocieron. Algunos miembros de las clases cultas entraron en contacto con relatos de la tradición oral, los reelaboraron, adaptándolos a los gustos y a los principios educativos en boga, dándoles una función diferente.

Tal es el caso de Charles Perrault, quien tomó su material de la tradición oral. Quizás su fuente principal fue la niñera de su hijo, pues hacia el siglo XVII los niños de las clases altas eran receptores de esos cuentos a través de niñeras y sirvientes que provenían del campo. Perrault retocó esas versiones para adaptarlas al gusto de las “preciosas” y los cortesanos, a quienes dedicó su primera versión de su “Contes de ma mère l'Oie”, 1697 (Cuentos de mamá Oca). El título evoca un antiguo romance en el que Mamá Oca convoca a su hijitos para relatarles historias aleccionadoras y prevenirlos contra las asechanzas de la vida.

Esto marca el tono de los cuentos de Perrault que se distancian de las versiones orales, haciéndolos menos austeros, más lógicos, a veces, no siempre, menos cruentos pero también irónicos. En cierto modo la obra de Perrault se adscribe a la moda literaria. El destinatario de estos cuentos es un adulto, de hecho muchos están dedicados a damas de la Corte, aunque sus enseñanzas parecen dirigirse al aspecto “infantil” del adulto. Todos finalizan con una o dos moralejas un tanto ambiguas, con claras alusiones a la sociedad a la que se dirigían. Así, la moraleja con la que Perrault cierra su Caperucita Roja:

“Aquí vemos que los niños,

sobre todo las niñas

bellas, dulces y gentiles, no deben escuchar a cierta clase de gentes,

y que no es raro,

que los lobos se hayan comido a tantas.

Digo el lobo, pues no todos los lobos

son iguales. Hay algunos corteses, que

sin ruido y sin hiel, complacientes y dulces

siguen a las doncellas hasta su casa, o por las callejuelas. Pero, ¡ay!, ¿quién

no sabe que los lobos melosos son los

más peligrosos de todo?”

Perrault, Charles, Caperucita Roja.


Caperucita Roja

Las versiones de Perrault volvieron hacia la oralidad a través de un pequeño libro de bolsillo, La Bibliothèque bleue”, que era leído en voz alta en las veladas, en las villas, donde alguien sabía leer. Muchas de estas versiones vueltas a la oralidad se difundieron más allá de las fronteras francesas, hacia Alemania, en general a través de familias francesas calvinistas perseguidas en la sociedad francesa que era oficialmente católica. Esas familias huían de Francia, llevando su repertorio de cuentos orales, entre otros, las versiones de Perrault. Esta es en parte la fuente de los hermanos Jacobo (1785- 1863) y Guillermo (1786- 1859) Grimm, quienes escucharon el Gato con Botas, Barba Azul y otros cuentos de una vecina y amiga que los había aprendido de su madre, originaria de una familia calvinista francesa. Además de los cuentos llevados a Alemania por los franceses, los Grimm escribieron cuentos que escucharon de pastores y campesinos de su país, y de barqueros del río Rhin.


Barba Azul

El gato con botas


Jacobo Grimm era filólogo y folclorista, su hermano Guillermo era poeta. Como trabajaron en el período romántico y el Romanticismo adhería a lo popular y a lo mágico, sus versiones de los cuentos tienen un aire folclórico a la vez que una atmósfera poética.

Con los Grimm el niño se convierte en destinatario de los cuentos de hadas, a partir de la edición de 1819 de “Cuentos de niños y del hogar” (Kinder und Hausmärchen). A pesar del título, en el prólogo, escrito por Guillermo, dice: “El libro no está escrito para niños, aunque si les gusta, tanto mejor; no hubiera puesto tanto ánimo en componerlo de no haber creído que las personas más graves y cargadas de años podían considerarlo importante …” O sea, en estos cuentos la apariencia es para los niños pero lo profundo es para los adultos y valía la pena escribirlos muy bien precisamente por los posibles lectores adultos.

El libro tuvo tanto éxito que pronto hicieron otras ediciones, exclusivas para niños. Las sucesivas ediciones implicaron reescrituras y cambios. La definitiva es de 1843. Con la publicación de estos cuentos, el desplazamiento de destinatario –de los adultos a los niños– que había comenzado en el siglo XVII, alcanzó su completa realización. Los Grimm consagraron lo que conocemos como el cuento de hadas moderno para niños.

Entre los principales cambios introducidos por los Grimm, se pueden señalar: la inclusión de nexos lógicos más fuertes –en línea con la mentalidad burguesa corriente y su moral–, cortes de episodios truculentos, censuras y una acentuada transmisión de virtudes tales como la sencillez, la modestia, y la caridad, también la inteligencia que vence a la fuerza bruta. Los finales son siempre felices y sus cuentos incluyen algunos elementos descriptivos más propios de la escritura literaria que de las versiones orales que les dieron origen.

Esos cambios estaban en consonancia con la visión de niño propia del siglo XIX. El concepto de “inocencia infantil” es en realidad muy tardío en la historia. En la Edad Media, por ejemplo, no se protegía a los niños de posibles conductas pecadoras, ni se aplicaban reglas restrictivas a su vida sexual y social. Es el siglo XVIII, con la Ilustración, los pedagogos y moralistas, el auge y difusión de la escolaridad, el que introduce en las clases burguesas, un nuevo concepto de infancia basado en el fortalecimiento del carácter y la razón de los niños. Luego, el empuje de la clase media en el siglo XIX, con su ideal de constituir una célula familiar autosuficiente, configura un espacio propio para la infancia: moralidad, camas, tutores, juegos, dietas, lecturas, todo específico para ellos. De modo que el destinatario infantil se define tardíamente en relación con la antigüedad de los relatos.

Según Tolkien (1998), los cuentos de hadas no son para niños pues no hay en ellos ningún rasgo esencial que los vincule con ellos, dice que “la asociación entre la mente infantil y estos cuentos es un accidente de nuestra historia doméstica”. En el mundo moderno e ilustrado, los cuentos de hadas han sido relegados por los adultos al cuarto de los niños, como un mueble pasado de moda. Sostiene que sólo algunos niños y algunos adultos sienten afición por este tipo de cuentos. Lo que pasa es que las reescrituras y adaptaciones para niños los han destinado a ellos desgajándolos del conjunto del arte adulto.

Tolkien denominó “el caldero de los relatos” al proceso de transformación de los cuentos de hadas. O sea: el cuento, tal cual viene servido por un autor o narrador, es la sopa. En la marmita en la que se cuece esa sopa, los huesos con los que se hizo han estado siempre hirviendo y siempre se han estado agregando nuevos trozos, a veces exquisitos otras desabridos.

Esta perspectiva histórica permite decir que los cuentos llamados “infantiles” o “de hadas” no siempre fueron para niños, tampoco todos tuvieron finales felices, además presentan versiones diversas. Se les dio un destinatario infantil, desde una determinada concepción de niño y también desde una determinada visión artística.

Desde mi punto de vista, la concepción que destinó a los niños este material, partía de asociar la idea de “arte para la infancia” con la de “infancia del arte”, o sea, con el arte popular, oral. No tuvieron en cuenta que los cuentos no sólo provenían de tradiciones orales sino que habían formas mixtas. De esta manera, las formas literarias más vinculadas a lo popular quedaban fuera de la literatura, como parte de una especie de etapa infantil del arte. Lo mismo sucede actualmente, entre nosotros, con las leyendas y relatos de origen indígena que ya prácticamente sólo circulan en ediciones adaptadas para niños.

De todo lo expuesto puede inferirse que este tema, el de los cuentos maravillosos, o de hadas, o infantiles como se les ha llamado, es cuando menos un terreno impreciso, resbaloso y cambiante, pues siguen variando o adquiriendo modulaciones diferentes según cada contexto. Pensemos por ejemplo en la Blancanieves de Walt Disney, que ya es todo un estereotipo, con un lenguaje absolutamente distante tanto del de las versiones orales como de las escritas. Un lenguaje de la imagen es otro lenguaje, por lo tanto, otro texto. Muy pronto, también en imagen cinematográfica, podremos ver “La verdadera historia de Caperucita Roja”. ¿Nos llevará a desestimar todo lo dicho aquí?

En medio de tanta variación y cambio, cabe plantearse la última pregunta que propuse ¿por qué perduran? ¿Son válidos para cualquier sociedad de cualquier época?

Aparentemente, el caldero de los cuentos conserva los huesos esenciales, ciertas estructuras narrativas básicas que se van adecuando a los diversos contextos. Tolkien decía que si los cuentos maravillosos perduran es porque los elementos que se conservaron en ellos, por más truculentos que sean, están allí por su efecto literario. Si algunos elementos muy antiguos de los cuentos se mantuvieron o fueron insertados por los narradores, fue porque estos instintivamente sentían su importancia literaria, su importancia en cuanto a la construcción del verosímil maravilloso.

Ahora bien, la literatura, en general, también los cuentos maravillosos, trata sobre las grandes cuestiones de la vida; el amor, el odio, la muerte, el miedo, las pérdidas, el deseo, el abandono, la traición… Por su universalidad respecto de la condición humana y por su atemporalidad estos temas atañen a cualquier contexto y época.

Mario Vargas Llosa, en un ensayo titulado “La verdad de las mentiras” (1990) se refiere la ficción, a la verdad que hay en ella:

“(…) La literatura hunde sus raíces en la experiencia humana, de la que se nutre y a la que alimenta.(…) Sueño lúcido, fantasía encarnada, la ficción nos completa, a nosotros, seres mutilados a quienes ha sido impuesta la atroz dicotomía de tener una sola vida y los deseos y fantasías de desear mil. En el embrión de toda novela bulle una inconformidad, late un deseo (...)”

Los cuentos maravillosos son ese sentido un caso extremo, pues el mundo mágico que crean, encerrado entre sus fórmulas de inicio y de cierre, permite todo: evadirse de los límites humanos (como el hambre, la pobreza, la injusticia), inclusive vencer a la muerte. En ellos suceden hechos terribles, verdaderas catástrofes, pero si los finales son felices, a pesar de la dureza de las pruebas que los héroes pasan, nunca la derrota es total. Esto plantea la visión de un gozo pleno, imposible en el mundo.

Esos valores a través de los cuales la ficción maravillosa nos completaría y consolaría, son seguramente más necesarios para los adultos que para los niños. Pero nosotros, los adultos, los buscamos en otra parte porque cargamos con al hábito de casi dos siglos con los cuentos maravillosos relegados al cuarto de los niños. Tenemos otros gustos.

¿Y qué pasa con los niños? ¿Tienen vigencia y valor para ellos de hoy? ¿Por qué se los contamos? si es que se los contamos o leemos

Desde el punto de vista artístico, acuerdo con Tolkien en que su valor está en la calidad interna del relato, cuando la tienen. Ella reside en la consistencia del mundo mágico y todo lo que él procura: fantasía, evasión, poder, goce en la superación imaginaria de carencias.

Un texto bien construido prefigura efectos en el receptor: si los personajes son atractivos conmueven y generan identificaciones con ellos; la intensidad de sus peripecias, la tensión de los conflictos provoca emociones, miedo, por ejemplo, un miedo que se siente pero que también se distiende al resolverse el conflicto. A esto le llamamos catarsis, que es un aspecto de la experiencia estética. La sobriedad y sencillez de los relatos, la escasez de descripciones, dejan espacios vacíos para que el receptor los llene con su imaginación: imaginación creadora, otro aspecto de la experiencia estético-literaria.

Esas son las posibilidades inscriptas en estos cuentos. El hecho de que esos efectos posibles se concreten, depende no sólo del cuento sino de la situación en la que se cuenta. Es entonces difícil evaluarlos en relación con el niño al margen de situaciones concretas.

Aunque hoy el contexto en el que se reciben sea más reducido que el de las antiguas veladas francesas, aunque se limite a un niño y su madre o padre, o abuelo/a, a la habitación durante los momentos previos al dormir, o a la maestra y sus alumnos en círculo alrededor de ella, ese contexto es imprescindible, aún cuando los cuentos sean leídos en voz alta en vez de narrados. En la lectura solitaria en cambio, sin los matices de la voz, sin la mirada y los gestos, sin un oyente que condiciona el acto de narrar, estos cuentos se vuelven demasiado rígidos, planos, parecen perder funcionalidad y, por lo tanto, sentido.

Creo entonces que estos cuentos maravillosos, como a lo largo de toda su historia, adquieren un sentido según quién cuenta o lee y para quién, qué grado de intimidad, comunicación e inclusive complicidad, existe entre ambos. También la construcción del sentido por el receptor depende de qué cuento se elige, cómo se lo cuenta, qué pautas y condiciones imponen la mirada y los gestos del que escucha Y aún así, el valor es relativo: a algunos niños les gustan y a otros no. Algunos piden el mismo cuento una y otra vez, los memorizan y corrigen olvidos del narrador, se identifican con los personajes y juegan a ser ellos. Inclusive muchos niños pequeños mezclan acciones y personajes de diversos cuentos y arman así relatos propios.

Los parámetros acerca de la edad adecuada también son relativos. Pueden dialogar con estos antiguos cuentos niños de tres o cuatro años o de diez u once, según el vínculo que con literatura se vaya estimulando en ellos.

Lo cierto es que la historia de la literatura infantil se ha configurado partiendo de una premisa falsa: que los cuentos maravillosos, son para niños, como si hubiera en ellos algo inherente o totalmente compatible con la mentalidad infantil.

La literatura infantil se ha desarrollado a veces rechazando esos cuentos por fantasiosos o cruentos – como el de Hansel y Gretel o Barba Azul -, otras reivindicándolos, imitándolos para parodiarlos, retomándolos para invertir su sentido y suscitar una diversión transgresora, como cuando Caperucita se come al lobo, por ejemplo. También se los cambia para contextualizar sus temas o sus personajes en la actualidad. Así, en un cuento de Silvia Schujer, Cenicienta y Blancanieves se escapan de una biblioteca y transitan por la ciudad de Buenos Aires haciendo toda clase de picardías.

Quizás la transformación más interesante es la que cambia el mensaje admonitorio en mensaje de transgresión. Este último es, por ejemplo, el caso del cuento de María Elena Walsh, “Historia de una princesa, su papá y el príncipe Kinoto Fukasuka”, que se relaciona transtextualmente con el cuento maravilloso “El rey-rana” (en versión de los Grimm). Este trata sobre la autoridad paterna y su exigencia para que la hija cumpla las promesas hecha a una rana, aunque le dé asco casarse con ella que luego, felizmente, se transformará en un hermoso príncipe. El cuento de María Elena Walsh, en cambio, propone transgredir la autoridad paterna para lograr la felicidad casándose con un príncipe “gordito, simpático, inteligente y con bigotito”, el cual, antes de convertirse en un príncipe que desafía al Emperador, no era rana sino mariposa. Por otra parte el padre, a la inversa del rey de los Grimm, tan poderoso, autoritario y serio, es aquí un pusilánime que, ante la primera amenaza del príncipe gordito grita pidiendo ayuda a sus tías, a los bomberos, a la policía. Sin duda, este cuento escrito en 1966 permite construir diversos sentidos, unos por el niño que reirá si conoce “El rey-rana” o cualquier otro cuento con princesas y reyes poderosos. Pero el adulto, aún experimentando el humor, no dejará de constatat la rebeldía y el acto de protesta que este cuento de Walsh propone a comienzos de una dictadura militar en la Argentina.

Cada texto es su lectura, o su escucha, inclusive estos a los que durante tantos años se los ha considerado como los “más propiamente infantiles” y que hoy, a muchos, les parecen ya ingenuos y anticuados.


Dibujo interior de “Historia de una princesa, su papá y el príncipe Kinoto Fukasuka”
de María Elena Walsh
. Ilustrado por Carolina Farías


Bibliografía:

BRAVO-VILLASANTE, Carmen; prólogo (y traducción) de El rey del a montaña de oro y otros cuentos de los hermanos Grimm; Biblioteca de cuentos maravillosos, José Olañeta. Editor, Palma de Mallorca, 1985.

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TODOROV,Tzvetan; Introducción a la literatura fantástica; Ed.Tiempo Contemporáneo; Buenos Aires, 1974.

TOLKIEN, J.R.R.; Los monstruos y los críticos y otros ensayos; Minotauro, Barcelona, 1998.

Cuentos de hadas victorianos; edición e introducción a cargo de Jonathan Cott; Ediciones Siruela, Madrid, 1997.

VARGAS LLOSA, Mario; La verdad de las mentiras; Barcelona; Seix Barral;1990.



  • (*) María Susana Capitanelli (msusanac@arnet.com.ar) es Licenciada y Profesora en Letras, Universidad Nacional de Cuyo. Magister en Creatividad Aplicada, Universidad de Santiago de Compostela, España; Profesora titular en las cátedras de Literatura Infantil y de la Didáctica de la Literatura Infantil, en la Facultad de Educación Elemental y Especial de la Universidad Nacional de Cuyo, en donde creó en 1995 el Centro de Investigación y Difusión de la Literatura para niños y lo dirigió hasta 2003. Coordina talleres literarios y de escritura creativa, para adultos, jóvenes y niños desde 1983.

(1) Texto completo de la conferencia “Los cuentos infantiles”, Sociedad Psicoanalítica de Mendoza, 5 de setiembre de 2003.